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15 Pruebas de que “adulto” y “sensato” no tienen por qué ser sinónimos

Es cierto que hay adultos con el síndrome de peter Pan que no quieren crecer y que están encantados de poder seguir comportándose como niños jugando y haciendo las mismas bromas que cuando eran peques. Es imposible no reírse cuando un tipo duro se pone una sandía en la cabeza, y eso es genial ¿verdad?

Hemos recopilado imágenes de gente que no quiere crecer y que en muchos casos nos alegran los días con sus bromas y acciones, sacando el niños que todos llevamos dentro.

“Estoy poniendo mi casa en venta y seguro que este detalle hará que los compradores se decidan”

“Me encanta mi cortina de ducha”

“Este hombre posó delante de mi cámara solitaria pero ahí la dejó, luego llegó el premio”

“Mi padre estuvo un buen rato dibujando el pie de mi madre y acabó haciendo esto.”

¿Quién recuerda haber hecho esto de niño?

“El mejor casco vikingo que vas a ver”

“Encontré este genial trono ¿qué os parece?”

“Papá usa chicle en el coche como ambientador, y funciona”

“Me encanta hacer esto y enviárselo a gente que no me conoce”

“Mi marido me pidió en broma un casco de punto, y yo se lo hice. Ahora tendrá que ponérselo…”

“Un amigo compró hoy su primera casa. Convencimos a su agente inmobiliario de que pusiera esto en la cocina”

¿Quien pensaba que algo podría salir mal?

15 Pruebas de que “adulto” y “sensato” no son sinónimos en absoluto

“me encanta viajar con esta funda de pasaporte y tarjetas de crédito. La gente me mira raro cuando las saco…”

“Fui al centro comercial por una manta nueva y traje esto. Mi suegra me preguntó si todo estaba bien mirándome con preocupación”

“No me preguntéis por qué, pero mi padre se ha tatuado (tatuaje de verdad) a los personajes de los Simpsons en la cabeza”