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18 padres relatan cómo cambiaron sus vidas cuando sus hijos se convirtieron en rebeldes adolescentes

Cuando llegamos a la adolescencia, nuestro cuerpo cambia a un ritmo increíble. Pero quizás la parte que más transformaciones sufre es nuestro cerebro, y por eso los adolescentes tienen una mayor capacidad de aprendizaje y memorización.

Sin embargo, la contrapartida es que también aparece una mayor propensión a asumir riesgos, a entretenernos con cosas peligrosas, y tomar decisiones precipitadas. Y no nos olvidemos de las hormonas.

En resumen: si tienes hijos adolescentes, es probable que estas situaciones te resulten familiares.

“Si la hija usa pantalones cortos, ¿por qué papá no?”

Los adolescentes pueden ser insoportables

Esto funciona solo en una dirección, así que ni siquiera pienses en leer la correspondencia de los niños

Cuando salen a jugar al aire libre

“Mi hija dijo que lo necesitaba. Ante mis regaños, diciéndole que había mayonesa y kétchup en casa y que ella simplemente podía mezclarlos, respondió que yo no entendía nada. Tuve que desembolsar 3 dólares”

“La vida con hijos adolescentes”

“Muchachos, si tocáis este pastel, ¡estáis acabados! Es para la cena. Os quiero, mamá”.

Cuando el niño finalmente supera este período difícil

“Cada vez que trato de decirles algo a los gritos a mis adolescentes que están en la segunda planta, nuestro gato hace esto”

“Mi hermano puso a descongelar el pollo durante media hora. Bueno, al menos la casa no se destruyó”

Prueba irrefutable de que hay un adolescente en la casa

“Encontré esto en la habitación de mi hermana de 14 años. Casi se me para el corazón del miedo”

“No es el tipo de revistas que esperaba encontrar debajo de la cama de mi hijo”

“El buen cuidado de la casa”.

“Mi hermano adolescente acaba de preparar esta, por así decirlo, carbonara”

“Mi amiga le pidió a su hijo de 13 años que comprara un racimo de plátanos. Esto es lo que trajo de la tienda”

“Mi hija de 14 años me regaló esta hermosa caja para Navidad”

“Este año no pude comprar un regalo para ti, así que te obsequio esta caja”.

“Me peleé con mi hijo porque nunca tiraba de la cadena después de hacer caca. Resultó que nuestro gato había aprendido a usarlo solo”

“Me gustaría que mi hija adolescente intentara cerrar una puerta como esta de un portazo cuando está enojada”

“A mi adolescente no le importó cómo iba a lavarla. Dejó la sartén a un lado y la cubrió con una bandeja para hornear para que yo no pudiera verla”

Y tú, ¿te peleaste mucho con tus padres cuando eras adolescente?