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19 internautas contaron las historias más insólitas sobre la convivencia con sus vecinos

Todo el mundo tiene una historia curiosa que contar sobre sus vecinos. O conoce a alguien que la tiene.

Hay vecinos sociables… pero otros, no tanto. Y cuando toca uno de esos más extraños, lo importante es no perder el buen humor. Después de todo, si no tienes un vecino extraño, es probable que tú lo seas.

Atento a estas historias compartidas por usuarios de Reddit sobre sus vecinos más raros.

1.

Tenía un vecino que amaba a mi perro, pero que “ignoraba mi existencia”. Cada vez que salía a pasear con mi mascota con una correa y nos encontrábamos, él la acariciaba y solo le hablaba al animal. La primera docena de veces que nos encontramos intenté hacerme su amigo, pero él simplemente me ignoró. Por un tiempo supuse que era sordo, pero luego lo vi hablando con otros vecinos. Qué raro. Al menos era amable con mi perro.

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2.

Teníamos un vecino que encendía la radio a todo volumen, y a veces la dejaba así aunque no estuviera en casa. Cada vez que salía, mi padre iba a su hogar y apagaba el interruptor automático. Un buen día, el vecino vio a mi padre, que es ingeniero eléctrico, y le preguntó por qué el interruptor automático siempre se apagaba. Mi padre explicó que la radio a alto volumen podía estar sobrecargando el circuito y le sugirió que apagara el dispositivo cuando no estuviera en casa para comprobar si eso resolvía el problema. El hombre hizo eso y el interruptor de circuito “dejó de apagarse”. Se mostró muy agradecido con mi padre por ayudarlo con ese problema eléctrico.

3.

Un día, en la madrugada escuché un golpe en la puerta. Era el vecino, quien me miró sin decir nada. Así que cerré la puerta y volví a dormir. Esto continuó por varios días. Soy paciente, pero todo tiene un límite, y tengo que trabajar a las 5:30 a. m., así que comencé a enojarme. Entonces me di cuenta de que el vecino me seguía en la calle y, cuando miraba hacia atrás, se escondía detrás de los arbustos. La otra noche lo escuché tocar la puerta nuevamente. Cuando abrí, él comenzó a gritarme y a decirme que había robado su microondas. ¿Eh? Llamé a la policía, los agentes vinieron y lo calmaron. Todavía “lo veo” siguiéndome… y eso que me mudé a otra ciudad.

4.

Tenía un vecino que siempre llamaba a la policía para verificar que nuestro patio estuviera limpio. A nosotros nos importaba un comino si nuestro césped estaba infestado de malezas; de hecho, no nos preocupábamos por los estándares de belleza, y nuestro jardín era muy bajo en materia de paisajismo. El vecino en cuestión tomó fotos de lo que llamó “depósito de chatarra” y le pidió a la policía que nos multara.

5.

Vivía en un edificio, y unos inquilinos nuevos que se mudaron al apartamento de abajo me invitaron a cenar. Era un día frío y pensaban que encender el calentador sería demasiado caro… así que prendieron una parrilla a gas en medio de la cocina. De manera educada salí de su casa rápidamente y llamé al dueño de inmediato. Por suerte no causaron un incendio.

6.

Un buen día, mi mamá decidió limpiar el estante superior del armario, pero se cayó y se fracturó la pierna. Cuando llegó la ambulancia, todos los miembros de la familia de una casa vecina (personas que ni siquiera conocía) irrumpieron en mi hogar con los paramédicos. Mi padre estaba muy enojado y prácticamente los echó de la casa.

7.

Cuando era adolescente, mi familia tenía unos vecinos provenientes de Jordania, quienes peleaban y discutían a cualquier hora del día o de la noche. Sus hijos arrojaban huevos a nuestra casa y tiraban goma de mascar sobre la cerca con el fin de que nuestros perros se la comieran. Instalaron la cocina en el garaje, lo cual fue muy extraño. Además, tenían gallinas y una cabra. A la cabra no le caíamos bien, ya que metía la cabeza en la cerca cuando estábamos en el patio. Fue un gran choque cultural.

8.

Siempre hemos tenido vecinos extraños, pero en general son inofensivos… excepto uno. Una mañana dejamos las cortinas abiertas sin querer. Yo estaba solo en casa y pasé junto a una ventana cubierto con una toalla. Miré hacia su casa y el sujeto estaba de pie, mirándome directamente. Su ventana no estaba a más de seis metros de la nuestra. A partir de entonces comenzamos a cerrar todas las cortinas, pero cada vez que mirábamos hacia su casa, él tenía la cara en el cristal de su ventana y nos miraba mientras hacía un sonido con los dientes. La policía dijo que no había nada que pudiera hacer, ya que estaba en su propia casa.

9.

Mi vecina encontró un sándwich descompuesto delante de mi casa mientras barría la acera y decidió ponerlo en mi balcón. La merienda no era mía, así que, a la mañana siguiente la puse de nuevo en la acera. Ese vaivén duró algunos días. Finalmente terminé gritándole. Dirás que podría haber evitado todo eso si hubiera tirado el sándwich a la basura después de haberlo encontrado por primera vez en mi casa. ¡Claro que sí! Pero esta es la historia de dos vecinos locos.

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10.

Una vecina me invitó a ver su colección. Bien. Subimos las escaleras y ella abrió la puerta del pequeño apartamento… ¡eran payasos! Muñecas de payasos, bustos de payasos, pinturas de terciopelo de payasos, juguetes de payasos: todos los payasos que puedas imaginar. Solo podía pensar en las innumerables personas que seguramente vieron eso y salieron de ahí gritando. Todo lo que pude decir fue: “Guau. ¡Esta es una colección realmente impresionante!”.

11.

Cuando mi padre murió heredé su casa. Sin embargo, no fui a vivir allí, aunque iba dos o tres veces por semana para verificar que todo estuviera bien. La mujer al otro lado de la calle era la persona más entrometida que jamás haya visto. Siempre venía a saludar apenas entraba en la casa. Después de un tiempo, comenzó a entregar el correo que llegaba, y me pidió mi número de contacto “en caso de emergencia”. Un día llamó para decirme que había visto algo extraño en la casa… y la única forma de ver algo era entrando por el patio y pegando su nariz contra el cristal de la ventana. Ese día le dije que dejara de inspeccionar mis cosas.

12.

Trabajaba como mecánico en mi garaje. Ocasionalmente hacía ruido con las herramientas, pero un jardinero hacía más ruido que yo, por ejemplo. Sin embargo, mi vecino decidió declararme la guerra. Llamó a la policía y mintió diciendo que yo estaba demoliendo mi garaje. Trató de llevarse mi remolque, les habló mal de mí a los otros vecinos y se esforzó constantemente por hacer de mi vida un infierno. Terminé vendiendo la casa.

13.

Cuando era niño, siempre llevaba a mi perro a pasear. Un día estaba caminando hacia el parque cuando un perro del patio del vecino comenzó a ladrarle a mi mascota. Hasta aquí todo bien. Poco después, el dueño del animal salió de la casa y me dijo que “dejara de molestar a su perro”. También dijo que ya no se me permitía pasear a mi animal por esa calle. Les dije a mis padres, pero solo me aconsejaron evitar cualquier conflicto.

14.

Viví en una casa durante dos años, y mi vecino era muy raro. Dejaba algunas bombillas encendidas en la parte exterior de su casa las 24 horas. Además, tenía un automóvil de los 90 que nunca sacó del garaje. Escribía en hojas de papel palabras al azar y las pegaba en las ventanas para que pudiéramos leerlas. No podría decir su edad o género, solo vi una de sus manos una vez mientras filmaba su casa con una cámara. Esa mano todavía me causa pesadillas.

15.

En el barrio de mis padres viven tres señoras. Cada vez que voy allí y me las encuentro, termino escuchando las “actualizaciones” de la vida de personas que no había visto en una década o que no conocía. Lo extraño es que la mayoría de los miembros de sus familias son geniales. No sé cómo lidian con estas señoras.

16.

Mi vecino era un hombre de 65 años que tenía el cabello gris y cortaba el césped todos los sábados con zapatillas de deporte, pantalones cortos de color rosa y una cadena de oro alrededor del cuello. Muy amable… simplemente peculiar.

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17.

En donde vivo, el camión de la basura pasa una vez a la semana. Cada vez que esto sucede, un vecino se enoja si los demás no recogen sus botes de basura inmediatamente después de que pasa el camión. Yo trabajaba todo el día y solo lo recogía cuando llegaba a casa. Un día tomó mi bote de basura y lo tiró al otro lado de la calle, en un pequeño parque. Entonces compré un tubo de grasa muy pegajosa, engrasé bien los mangos, puse el bote de basura en la acera y me fui a trabajar. Cuando llegué a casa, pude ver que la lata se había movido solo unos metros… me imagino que las manos del vecino no quedaron muy limpias. Nunca volvió a tocar el bote.

18.

Hemos tenido todo tipo de vecinos locos, pero mis favoritos son “J&Y”, una pareja cubana de ancianos. Una vez recibimos una factura de agua vencida. El representante de la compañía llegó, cortó el agua y se fue. Inmediatamente, “J” salió con la llave más grande que he visto en mi vida, gritándoles a los hombres de la compañía. Regresó y volvió a conectar el agua por su cuenta. Luego fue a su casa, todavía murmurando, y cerró la puerta.

19.

Yo vivía en un apartamento. Un buen día me asomé por la ventana y escuché a una vecina de mediana edad gritándole a su otro vecino por haberle robado un mapache. El animal estaba en el balcón de los vecinos de arriba. Para recuperarlo, la mujer construyó una especie de “escalera” con botes de basura y sillas rotas. Se las arregló para llegar a la cima de esa “montaña de basura” y de alguna manera pensó que podría sacar al mapache con un aro de hula hula. El otro vecino salió y comenzaron a discutir. Llamaron a la policía, pero el mapache ya se había ido.

Y tú, ¿tienes alguna historia similar a estas que te gustaría contarnos?