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20 situaciones incómodas que rompieron a tiempo una relación sin futuro

Cuando pillamos un resfriado, lo más habitual es que den la cara una cantidad de síntomas suficiente como para permitirnos identificar qué nos está pasando. De la misma manera que estas señales nos informan de nuestra salud física, la salud de una relación de pareja también se puede medir. Solo hay que estar atento a eso que llaman las “banderas rojas”.

Nuestros protagonistas de hoy lo tuvieron relativamente fácil. Sus parejas hicieron algo que no hace falta ser ningún experto para saber que su relación tenía los días contados. Desde cabreos aparentemente aleatorios, a situaciones en las que salen a flote comportamientos realmente tóxicos, todos ellos están de acuerdo en una cosa: hicieron lo correcto cortando la relación.

1.

Se presentó en mi casa a pesar de que nunca le había dicho mi dirección. Era un tío con el que acababa de empezar a salir. Soy muy cauta a la hora de compartir mi dirección hasta que sé con quién estoy tratando. No quiero acabar con un acechador si las cosas salen mal, que es lo que ocurrió en este caso. Fuente.

2.

Después de unos 2 años constantemente intentando hacerme sentir celosa, hubo una ocasión en la que estuvimos con una diferencia horaria de 16 horas porque estaba visitando a mis abuelos. Cuando era de noche y dormí durante unas 7 horas, lógicamente no respondí a sus 50 mensajes de texto, finalmente me dijo que iba a pasar el rato con otras chicas durante 7 horas porque ese era el tiempo que yo había estado “de parranda”. Para mí fue un momento de claridad, y simplemente le respondí: Ok. Le bloqueé a él, a su familia y a todos sus amigos, y simplemente pasé página. Si no puedes interiorizar una diferencia horaria de 16 horas, simplemente busca en Google “diferencia horaria entre Los Ángeles y Japón”. No es tan complicado. Fuente.

3.

Una noche que había salido me siguió, y se arrodilló en medio de una calle del centro de la ciudad deteniendo el tráfico para declararme su amor. Habíamos tenido dos citas. Esa misma noche también me dijo que podía ver el futuro y que sabía que iba a morir defendiendo mi honor mientras yo estaba embarazada de gemelos. Sí… era un tipo divertido. Fuente.

4.

Pasé la noche por primera vez con una chica, y a la mañana siguiente empezó a sacar fotos de mi casa y publicarlas en las redes sociales. Publicó mi dormitorio, mi salón, el baño principal… Le pregunté qué estaba haciendo.
Me dijo: “Quiero que todos vean dónde vives”.
Le dije: “Uh, déjame acompañarte a casa”.
Le conté que no me gustó que hiciera eso, y ella se quejó en las redes sociales de que había sido mezquino por no apreciar que compartiera las imágenes de mi casa. Me llamó para salir otra vez, y yo no podía entender que alguien que publica fotos de mi casa, y me critica en las redes sociales, quisiera volver a verme. Fuente.

5.

Ella quería que nuestra relación fuera exclusiva, pero secreta. Fuente.

6.

Dos semanas después de que falleciera mi madre, me preguntó: “¿Todavía no lo has superado?” Fuente.

7.

Mi ex más reciente solía hacerme preguntas aleatorias, como: “¿Qué harías si de pronto ahora apareciera una persona corriendo en nuestra dirección?” Teniendo en cuenta que es una cuestión demasiado vaga, le respondería: “Apartarme para que pudiera seguir corriendo”, y él me diría: “Respuesta equivocada”, para después enfadarme conmigo porque ella se refería a alguien que iba a atacarnos y yo no había dicho que me pondría en medio para defenderla. Siempre me hacía preguntas así de vagas y se enfadaba por no responder lo que ella esperaba. Dejé esa relación tan rápido como pude. Fuente.

8.

Descubrí que ella me escogió porque tenía el mismo nombre de pila, una apariencia similar, y vivía en la misma zona del estado que su exnovio, con el que salió durante dos años y al que dejó un mes antes de conocernos. Me sentí más ofendido por ello que si me hubiera dejado. Fuente.

9.

Me gustaba mucho una chica pero nunca conseguía coincidir con ella por nuestros turnos de trabajo caóticos. Finalmente, un amigo nos organizó una cita. Fue muy bien y empezamos a pasar todo el tiempo que podíamos juntos, hablábamos por teléfono cada noche, todas las cosas especiales que haces cuando comienzas una relación.
Entonces, ella empezó a aparecer por mi casa sin avisar, cada vez más a menudo. A veces se quedaba un par de noches, después empezó a quedarse una semana, después dos semanas. Volvía de trabajar y ella estaba en mi casa, a veces ebria. Cuando estaba así, solía desahogarse sobre su familia, o decirme que no me estaba tomando suficientemente en serio nuestra relación de dos meses.
La gota que colmó el vaso fue en San Valentín. Había estado de parranda y casi no se tenía en pie. Se enfadó conmigo porque no quise enrollarme con ella, y lo siguiente fueron un par de horas de amenazas de conducir su coche en ese estado, o de quedarse en la calle hasta que se congelara. Ya en casa, se quedó en la cama gritando mi nombre hasta quedarse afónica, alternando entre risa maníaca y llantos. Dos días después, cuando estaba sobria, le dije que lo dejábamos. Fuente.

10.

Contexto: nos habíamos conocido desde niños, habíamos flirteado mucho durante los años como amigos —no éramos amigos íntimos, solo conocidos—, y cuando tuvimos 20 años decidimos intentar salir juntos.
En la segunda cita, me pregunta: “¿Tú quieres casarte en algún punto?” Yo: “Quizás, no lo sé, no estoy seguro de si el matrimonio es para mí, creo que me gustaría viajar y desarrollar una carrera, eso es lo que tengo en mente ahora mismo”. Él: “¿Y en cinco años?” Yo: “No lo sé. Quizás, si encuentro a la persona adecuada”. Él: “Te he amado desde que éramos niños”. Yo: “Mmm, gracias”. Él: “Si dentro de 5 años seguimos juntos, ¿te casarías conmigo?” Yo: “No estoy segura”. En este punto estoy deseando irme corriendo. Él: “Si después de 5 años juntos una chica no se casa conmigo, la atacaría”.
Mmm, vale, adios a la amistad también. Fuente.

11.

“No es que no seas guapa, pero serías más atractiva si te parecieras a [introduce el nombre de mi hermana pequeña].”
A lo que contesté: “¿Quieres decir 15 años más joven, más alta, rubia y delgadísima?”
Lo dijo delante de sus amigos, y todos se quedaron en silencio. Su mejor amigo le golpeó en el brazo y le dijo que estaba siendo estúpido. Me levanté y me marché. Su hermana me llamó más tarde y me pidió disculpas por lo imbécil que había sido su hermano, me dijo que toda su familia estaba cabreada con él.
¿Lo peor de todo? Que él realmente no pensó que hubiera hecho algo mal. Fuente.

12.

Ella hablaba todo el rato sobre lo mucho que odiaba que los hombres fueran tacaños en las citas. La primera vez que salimos juntos fuimos a un sitio de sushi realmente bueno y me gasté unos $120 porque quería causar buena impresión. Me dijo que la próxima vez pagaría ella, porque estaba extremadamente impresionada.
Para la segunda cita ella escogió el sitio, y me llevó a un maldito McDonald’s. Ella no tiene problemas de dinero, de hecho debe ganar el triple que yo. No me importa donde me lleve, pero qué sé yo. ¿Por qué poner el listón tan alto, y luego ignorarlo cuando tienes que comporta con reciprocidad? Fuente.

13.

Le contaba a todo el mundo cualquier desacuerdo, por pequeño que fuera. Cuando a mi me parecía que algo era poco razonable, todo el mundo se enteraba. Pero, por algún motivo, las sorpresas, las citas especiales, los préstamos de dinero para el alquiler de su primo, no contaba nada de eso. Solo eran de interés general las cosas negativas. Fuente.

14.

Ella me pidió matrimonio después de la primera cita. Fuente.

15.

Estábamos en un centro comercial y nos detuvimos en un pequeño puesto que vendía cookies. Decidí que quería una, pero la mujer que atendía el puesto me dijo que si compraba 2 me daría otra gratis. Decidí comprar dos para tener la tercera gratis. Mi cita se enfureció y empezó a gritar que me estaba intentando timar, etcétera. Estaba gritando tan alto que hacía eco en los paredes del centro comercial. Fue vergonzoso. Si eres agresivo con las personas que dan servicio al cliente cara a cara, no eres para mí. Fuente.

16.

Una noche, vino a casa después de haber estado de parranda, y me preguntó si mi hermano me lo había contado. “¿Qué me tiene que contar?” Ella: “¿Que te he engañado con él?” Fuente.

17.

Nuestra relación estaba condenada después de la enésima discusión, pero el momento que fue la gota que colmó el vaso fue cuando ella me dijo algo como “si tu padre hubiera querido seguir vivo, todavía estaría aquí”.
Mi padre murió en un accidente de tráfico 3 años antes. Pasé inmediatamente de estar enamorado de ella a pensar que era la persona más vil de la Tierra. Fuente.

18.

Después de nuestra primera cita, me envió un enlace de Google Maps con mi dirección y la palabra “Jaja”. No le había dicho mi dirección. Después, me preguntó qué tal estaba mi jefe, empleando su nombre de pila. No había mencionado el nombre de nadie del trabajo.
El nivel de acechadora me hizo cortar la relación realmente rápido. Fuente.

19.

Me gustaba mucho un compañero de trabajo. Por aquella época, mi madre se puso muy enferma y falleció al poco tiempo. Nos enteramos de su enfermedad unas 6 semanas antes de que muriera, tenía solamente 69 años. Pero cuando hablaba sobre lo difícil que había sido, este compañero me decía que estaba cortándole el rollo a todos. Le mandé a freír espárragos. Fuente.

20.

Mi exnovio se pasó toda una noche sentado en la cocina sin hacer nada y con la cara entre las manos, simplemente porque esa tarde yo no le abracé.
Para los que están preguntando por qué no le abracé, esta es la explicación: no pasaba absolutamente nada, estábamos en la fiesta de cumpleaños de un amigo común y estábamos divirtiéndonos hasta que los dos nos quedamos dormidos en su cama. Era una persona muy infantil y manipuladora a pesar de tener casi 30 años. Fuente.

Y tú, ¿tienes alguna anécdota digna de aparecer en esta colección de anécdotas? ¡Cuéntanosla en los comentarios!