«Quiero que me vea sonreír… «. Ana Obregón ya no se esconde y habla con claridad sobre el hermanito de Ana Sandra

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La Navidad de Ana Obregón con su nieta Anita

Ana Obregón ha vivido uno de los años más duros de su vida tras la muerte de su hijo Álex por cáncer hace cinco años. Sin embargo, la actriz y presentadora ha encontrado una razón para seguir adelante: su nieta Anita, fruto de la relación de Álex con Carolina Monje. La pequeña nació en septiembre de 2022 y se ha convertido en el centro de atención de su abuela, que solo quiere darle todo el amor, la felicidad y el cariño del mundo.

Ana ha confesado que su nieta es el mejor regalo que le pudo hacer su hijo antes de partir. “Mi felicidad nunca va a ser completa, pero lo que sí tengo claro es lo que mi hijo me quería al pedirme esto. Sabía que sin esto, yo no estaría viva”, ha dicho entre lágrimas. La actriz también ha asegurado que no tiene planes de tener más nietos, ya que quiere dedicarse por completo a Anita. “Mira, en un principio lo tenía pensado, pero ahora después… Es que es tanto el amor que le quiero dar y quiero que me vea sonreír, no quiero que vea ni una lágrima”, ha explicado.

El bautizo de Anita, una celebración muy especial

Ana Obregón está preparando con ilusión el bautizo de su nieta, que tendrá lugar en diciembre, aunque aún no ha revelado la fecha exacta. La actriz ha anunciado que la pequeña llevará el vestido de Álex y de toda la familia, un detalle muy emotivo que le hará sentir más cerca de su hijo. Además, ha desvelado quién será el padrino de Anita: el íntimo amigo de Álex, que vive en Londres y que está haciendo un máster en Oxford. “Es un genio, y creo que va a ser él”, ha afirmado.

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Sin embargo, la gran incógnita es si Alessandro Lequio, el padre de Álex y abuelo de Anita, asistirá al bautizo o no. Ana ha preferido no dar muchos detalles al respecto y ha dejado la respuesta en el aire. “Qué raro que me hagáis esa pregunta, ¿pero porque os interesa tanto? A ver de verdad, yo no voy a decir nada porque si digo algo, luego contestan por el otro lado. Ya veréis, ya veréis”, ha respondido con cierto misterio. Tampoco ha querido hablar sobre la relación del abuelo con la nieta. “Voy a guardar silencio en eso si me lo permitís porque es algo muy nuestro. Yo he aprendido a aceptar a las personas como son, a relativizar los problemas que tenemos todos después de que tienes una tragedia en tu vida tan gorda”, ha concluido.