El torero Juan Ortega canceló su boda a última hora.
Cancelar una boda en el último momento es una de las situaciones más dramáticas y dolorosas que se pueden vivir. No solo implica romper con la ilusión de compartir la vida con la persona amada, sino también enfrentarse al rechazo, la vergüenza, la culpa y la decepción de los familiares y amigos que habían sido invitados al enlace.

El drama se multiplica si la cancelación se produce el mismo día de la celebración, cuando todo está preparado y los invitados están esperando. En ese caso, la pareja tiene que lidiar con las consecuencias económicas, legales y emocionales de su decisión. Además, tiene que dar explicaciones a todos los que se habían implicado en la organización de la boda, desde el cura o el juez hasta el fotógrafo o el catering.
Sea como sea, se trata de algo que, como suele decirse, «ocurre hasta en las mejores familias». Como muestra un botón: Juan Ortega, el famoso torero de Jerez de la Frontera, se ha arrepentido de casarse con su novia de toda la vida y se ha escapado del altar media hora antes de la boda. El programa ‘Fiesta’ fue el primero en dar la exclusiva el pasado fin de semana, y desde entonces todo el mundo quiere saber más sobre el escándalo que ha sacudido al mundo del toreo.
Las explicaciones del torero.
Una hora y media antes de la hora prevista para el enlace, hizo tres llamadas decisivas: la primera al cura, un amigo suyo de Barcelona que iba a oficiar la ceremonia, al que le confesó sus dudas y le pidió consejo. El cura le recomendó que no se casara. La segunda a su prometida, a la que le comunicó su intención de no seguir adelante con el enlace, dejándola en shock. La tercera a sus padres, a los que les informó de su marcha.

Pero el diestro no quiere dar la cara ni explicar los motivos de su huida. Según el portal Vanitatis, que ha conseguido hablar con algunas personas cercanas al torero, Juan Ortega no tenía pensado dejar plantada a su novia, pero se sintió agobiado y decidió escapar:
“No lo he hecho bien, pero esto no iba bien desde hace tiempo… Ni voy a dar un comunicado ni voy a dar explicaciones. No haré nada, esto ya pasará, mañana habrá otra noticia nueva y se olvidarán”, explicó. Así de tajante se ha mostrado el torero, que se ha refugiado en casa de un amigo y se ha dedicado a rezar para pedir perdón por su acción.

Según un amigo del torero que ha hablado con Vanitatis: “Le gusta la soledad, es fácil encontrarlo en la basílica de la Macarena sentado en el último banco, solo, rezando o escuchando misa. Es un hombre de profundas convicciones religiosas, con mucho mundo interior”.