Ha dejado a todos sin aliento.
Ana García Obregón vuelve a dar la bienvenida al verano con su posado más especial. La actriz y presentadora, que durante años fue la encargada de inaugurar la temporada estival con sus fotos en bikini, había dejado de hacerlo por respeto a su hijo Aless, que falleció en 2020 tras una dura lucha contra el cáncer. Sin embargo, Ana ha recuperado esta tradición con un giro inesperado: ha compartido la portada de la revista ‘¡Hola!’ con su nieta Ana Sandra, la hija de Aless.

La pequeña, que nació en Estados Unidos por gestación subrogada, es la luz de la vida de Ana. La actriz siente que su hijo está presente cada vez que abraza a su bebé, que lleva su mismo nombre. Ana Sandra es el fruto del amor de Aless y su novia Carolina, que falleció poco después de él. Ana ha decidido criar a su nieta como si fuera su propia hija, y le ha dado todo su amor y apoyo.
Revela quién tendrá la tutela de su nieta cuando no esté.
Ana Obregón no se deja afectar por las críticas que ha recibido por su decisión de tener una nieta por gestación subrogada. En esta entrevista, Ana reafirma su compromiso de darle a la niña todo lo que necesita para ser feliz. Ana se aseguró de que la pequeña tuviera todos sus derechos garantizados antes de que naciera, y ha dejado todo preparado para que su futuro esté asegurado, incluso si ella no está.

Como ya se había rumoreado, la encargada de cuidar de Anita cuando Ana no esté será Celia Vega-Penichet, la hija de su hermana Celia García Obregón. “Ya lo he dejado todo escrito en mi testamento. Celia, mi sobrina, será la tutora de Anita cuando yo falte. Ella era como la hermana de Aless y está loca por Anita. Lo hemos hablado y está de acuerdo. Además, es una mujer muy preparada, tiene dos carreras: Biológicas y Dirección de Empresas. Todo está pensado desde el principio”, revela Ana en su revista de confianza.

Celia, a la que Ana llama cariñosamente Celita, también será la madrina de bautismo de la niña. El padrino será Justin, el mejor amigo de Aless en la universidad. “Él estuvo con nosotros en Nueva York, cuando Aless estaba con la quimioterapia. Es como de la familia. Y también habrá otros padrinos honoríficos, que serán los amigos de Aless”, cuenta Ana en este reportaje.

La decisión ha sido acogida con escepticismo en las redes sociales. «Todo con tal de que hablen de ella», ha comentado un usuario, cansado de unas supuestas ganas de protagonismo de la actriz. Otros siguen criticando la decisión de Ana de maternar siendo tan mayor, como evidencia el hecho de que haya tenido que hacer planes para qué sucederá tras su fallecimiento en un futuro, desgraciadamente, no tan lejano.