La lucha de una madre contra el cáncer y la indiferencia médica.
Silvia Fernández Peral es una mujer de 40 años que vive en Navatejera, una localidad de la provincia de León. Tiene dos hijos, un niño de 12 años y una niña de casi 4, que son su razón de vivir. Pero hace dos años, su vida dio un giro dramático cuando empezó a sufrir unos vómitos constantes y violentos que la dejaban inconsciente. Lo que parecía una simple indisposición se convirtió en una pesadilla que la llevó al borde de la muerte.

Durante cuatro días, Silvia acudió hasta siete veces a las urgencias del hospital de su zona, pero los médicos que la atendieron no le prestaron la debida atención. Según cuenta ella misma, le diagnosticaron «un cuadro agudo de gastroenteritis, simples gases, o una posible piedra en el riñón», y le recetaron medicamentos que no le hacían efecto. Mientras tanto, Silvia seguía vomitando y padeciendo un dolor insoportable que la incapacitaba para cuidar de sus hijos.
Fue entonces cuando, por casualidad, una ginecóloga se interesó por su caso y le realizó unas pruebas más exhaustivas. El resultado fue devastador: Silvia tenía cáncer de ovario, y las masas tumorales habían invadido su abdomen. Sin perder tiempo, la ginecóloga la derivó a un centro especializado, donde le practicaron una cirugía de urgencia. Le extirparon uno de los ovarios, las trompas de Falopio y varios tejidos afectados por el cáncer. Silvia pensó que había superado lo peor, pero se equivocaba.
Necesita recaudar dinero para las sesiones de ePIPAC: dona aquí.
Poco después de la operación, Silvia volvió a recaer. El cáncer se había extendido al intestino delgado, y requería una nueva intervención quirúrgica. Silvia se sometió a ella con la esperanza de que fuera la definitiva, pero tampoco fue así. El cáncer era muy agresivo y resistente, y no se dejaba vencer por la cirugía ni por la quimioterapia. Silvia lo sabía, y también sabía que sus médicos no le daban muchas opciones. «Me dijeron que no me querían volver a operar, que sólo me podían ofrecer tratamientos paliativos, que me ayudaran a que el cáncer no creciera, pero no a curarme», relata Silvia con resignación.

Pero Silvia no se rindió. Buscó otras alternativas, y encontró una que le dio una luz de esperanza. Se trata de la ePIPAC, una técnica experimental que consiste en aplicar quimioterapia directamente en el abdomen mediante un sistema de precipitación electrostática. Según la doctora Delia Cortés Guiral, del Instituto Viamed de Cirugía Oncológica Avanzada, que es la única que la realiza en España, esta técnica puede mejorar la penetración de la quimioterapia en los nódulos tumorales y aumentar su eficacia.
Sin embargo, la ePIPAC tiene un inconveniente: su elevado coste. Cada sesión cuesta 11.100 euros, y Silvia necesita tres para completar el tratamiento. En total, 33.300 euros que no puede pagar con sus escasos recursos. Por eso, decidió recurrir al crowfunding, una forma de financiación colectiva a través de internet. Creó una página en la plataforma Gofundme, donde explica su situación y pide ayuda a quien pueda dársela. «Hola me llamo Silvia, tengo 40 años y dos niños; uno de 12 y una niña de casi 4 años. Soy de León y estoy atravesando un cáncer muy agresivo llamado adenocarcinoma mucinoso de Yeyuno con carcinomatosis peritoneal estadio IV. Necesito hacerme una intervención porque mis médicos oncólogos no me quieren volver a hacer una operación para limpiarme los implantes que me han salido nuevos. Ya he pasado por dos operaciones y está ahora mismo es mi última baza. Por favor, quiero vivir y poder ver crecer a mis hijos», dice Silvia en su petición solidaria, a la que puedes acceder directamente aquí.
Su mensaje ha conmovido a muchas personas, que no han dudado en colaborar con su causa. Hasta el momento, ha recaudado más de 13.000 euros, lo que le permite costear la primera sesión de ePIPAC. Sin embargo, aún le faltan 20.000 euros para completar el tratamiento, y el tiempo apremia. Silvia necesita urgentemente que más gente se sume a su campaña y le ayude a conseguir el dinero que le falta. Su vida depende de ello. Y también la de sus hijos, que no quieren perder a su madre: https://www.gofundme.com/f/ayuda-operacion-epipac-en-madrid