Una clienta se queja de los gatos que pasean por el restaurante y la propietaria le suelta un zasca demoledor: «Recuerda que tú…»

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Una surrealista discusión en las reseñas de un local.

¿Qué pasa cuando una clienta se queja de que hay gatos en un restaurante y el dueño le responde de manera contundente? Pues que se arma la marimorena en las redes sociales, claro. Eso es lo que ha ocurrido con una reseña de Google que ha hecho pública Jesús Soriano, el famoso creador de contenido que defiende a los camareros con sus cuentas de ‘Soy Camarero’. Soriano ha compartido el caso de una mujer que puso a parir a un restaurante por tener gatos sueltos por el local, y la respuesta del propietario, que no se quedó callado.

Jesús Soriano es el creador de la cuenta @soycamarero, donde denuncia las malas condiciones de trabajo en la hostelería y comparte casos curiosos o indignantes que le llegan de otros camareros. Algunos de los casos que ha compartido son la oferta de trabajo de un restaurante que pedía a los candidatos tener “buena presencia, don de gentes, experiencia, idiomas, coche propio y disponibilidad horaria” por un sueldo de 900 euros al mes, o la propina de un cliente que dejó un billete de 50 euros con una nota que decía: «Gracias por tu amabilidad y tu sonrisa. Eres un sol. Te mereces esto y más».

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“Esto no es un restaurante, es un zoológico”.

“Esto no es un restaurante, es un zoológico. Los gatos se pasean por las mesas y comen en los platos de la gente. Eso no se puede consentir”, escribió la clienta en su reseña. Pero el dueño no se iba a dejar pisar, y le contestó con un zasca de los que duelen: “Primero, te recuerdo que tú vienes del mono. Segundo, si no te gustan los animales, mejor quédate en tu pueblo y no salgas al campo”. ¡Toma ya!

El caso ha causado furor en las redes sociales, donde Soriano lo ha difundido con su habitual humor. El influencer valenciano ha confesado que tiene sus dudas sobre la veracidad de la reseña, y ha preguntado a sus seguidores qué opinan. La publicación se ha llenado de comentarios de todo tipo, desde los que apoyan a la clienta hasta los que defienden al dueño, pasando por los que se ríen de ambos.

La clienta, además de los gatos, se quejó de que no había papel ni secamanos en el baño unisex, y de que se gastó 30 euros en la comida. El dueño, por su parte, le dijo que si no había papel solo tenía que pedirlo, y que los que no aman a los animales no son bienvenidos en su restaurante. Vamos, que se dijeron de todo menos bonitos.

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Los comentarios de los usuarios no tienen desperdicio. “Qué par de maleducados, tanto la clienta como el dueño. Se merecen el uno al otro. Podrían irse juntos de la mano”, dice uno. “Yo estoy con la clienta, yo tampoco comería en un sitio con gatos por las mesas. Y eso que tengo perro”, dice otro. “Yo como todos los días con mi gato, no le veo el problema. Los gatos son lo mejor del mundo”, dice otro. En fin, que para gustos, los colores. Y los gatos.

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