La lucha de Carlos Sobera y Patricia Santamarina contra el derrame cerebral

Carlos Sobera, el popular presentador de televisión, ha compartido con sus lectores las memorias de su vida en su libro A contracorriente. En él, relata los momentos más felices y los más difíciles que ha vivido junto a su mujer, Patricia Santamarina, con la que lleva casi dos décadas de amor y complicidad.
Uno de los episodios más duros que tuvieron que afrontar fue el derrame cerebral que sufrió Patricia hace cinco años, y que puso en riesgo su vida y su salud. Sobera ha contado a la revista Lecturas cómo vivió aquellos angustiosos días, en los que temió perder a su compañera de vida.
La incertidumbre y el miedo de Sobera ante el estado de Patricia
«Esos primeros momentos, esas 24/48 horas en las que había una incertidumbre total sobre el estado de salud de Patricia, si iba a empeorar, si iba a estabilizarse, si le iban a quedar secuelas… Yo lo pasé fatal, pensando que podía morir», confesaba el presentador.
Sobera no podía ocultar su preocupación y su dolor ante la posibilidad de perder a Patricia, con la que había formado una familia junto a su hija Natalia. El presentador se aferraba a la esperanza de que su mujer se recuperara, pero no sabía qué le depararía el futuro.
La alegría de Sobera al ver que Patricia se salvaba y se recuperaba
Las cosas mejoraron poco a poco, primero, al saber que sobreviviría, pero aún temiendo por las consecuencias. «Son momentos muy duros, una vez que esa incertidumbre desapareció porque estaba claro que iba a sobrevivir al derrame cerebral masivo, la preocupación era importante pero menor. Pensábamos en las secuelas que le podían quedar, pero por lo menos estaba viva», decía Carlos Sobera.
Finalmente, Patricia logró superar el derrame cerebral sin secuelas graves, y pudo volver a su vida normal junto a su marido y su hija. Sobera se mostraba feliz y agradecido por el milagro que había ocurrido, y por poder seguir disfrutando de su mujer. «Luego desapareció ese problema y la felicidad fue absoluta, pero son momentos que lo pasas muy mal y se te pasan por la cabeza las peores ideas. Aunque te pongas alegre y optimista, e intentas transmitir buen rollo, por dentro está uno muy fastidiado», acababa por contar el presentador de Supervivientes y Mental Masters.