Una comunidad afectada por una tragedia.
Mallorca sigue siendo el epicentro de una profunda tristeza y conmoción tras la trágica pérdida de Guiem Comamala, un joven de apenas 20 años cuya vida fue abruptamente interrumpida cuando un yate lo arrolló fatalmente el pasado 24 de agosto en las tranquilas aguas de Cala Bona. Guiem se encontraba disfrutando de una tarde de pesca de calamares en compañía de su tío y su primo, en un pequeño bote, cuando sucedió el fatídico accidente.

El dolor fue palpable en el funeral, celebrado este pasado miércoles en la iglesia de Sant Marçal, en la localidad de Marratxí, donde una multitud se reunió para ofrecer su apoyo y consuelo a la devastada familia. En un emotivo gesto de recuerdo y homenaje, el Club Voleibol Pòrtol, en el que Guiem era un talentoso competidor, organizó un torneo en su memoria el último fin de semana, transformando el duelo en un sentido acto comunitario.
El clamor por la justicia no se apaga.
La indignación y el deseo de justicia crecen entre los vecinos, quienes exigen que se esclarezca con total transparencia lo ocurrido aquella fatídica noche. La figura de Dennis Viehof, un millonario alemán de 34 años, ha cobrado relevancia en este trágico suceso. Viehof, quien estaba al mando del lujoso yate ‘La Luna’ en el momento del accidente, permanece a la espera de ser convocado por el juzgado de Instrucción de Manacor, encargado de investigar el caso. La comunidad está unida en su demanda de que se investiguen todos los detalles que rodean el incidente, y que no se escatimen esfuerzos para descubrir la verdad y hacer justicia por la irreparable pérdida.
La tragedia se desató el 24 de agosto, en la oscuridad de la noche, cuando Guiem, conocido cariñosamente por algunos como Guillem, se dedicaba a la pesca en compañía de su tío y su primo. En ese momento de aparente calma, el majestuoso yate ‘La Luna’, con bandera alemana y casi 20 metros de eslora, apareció súbitamente en su camino.
Un yate que segó una vida.
El imponente yate embistió al pequeño bote, impactando en el lado derecho de la popa y destruyendo el motor en el proceso. Guiem, desestabilizado por el choque, cayó al mar, donde fue alcanzado por las hélices del yate, lo que le causó la muerte de manera instantánea. Milagrosamente, su tío y su primo salieron ilesos, pero el dolor de haber perdido a un ser querido en tan terribles circunstancias es imborrable.
Dennis Viehof, quien forma parte de una de las familias más adineradas de Alemania, era el patrón del yate, que pertenece a su padre. Tras el trágico incidente, Viehof, que navegaba en compañía de amigos, decidió continuar su ruta hasta el Club Náutico de Porto Cristo, donde tienen el amarre habitual. Al llegar al puerto, en un acto que ha generado gran controversia, él y sus acompañantes se fueron a cenar como si nada hubiera sucedido, una acción que muchos consideran una falta de humanidad y respeto hacia la víctima.
Al día siguiente, la Guardia Civil localizó la embarcación, notando que presentaba daños considerables, lo que los llevó a precintarla. Con el objetivo de obtener una comprensión completa de lo sucedido, las autoridades han decidido sacar el yate del agua para analizar a fondo los detalles del accidente, incluyendo la velocidad a la que navegaba y la ubicación exacta del impacto.
Testimonios contradictorios y un futuro incierto.
Dennis Viehof y sus amigos, tras ser citados por la Guardia Civil, afirmaron que no se enteraron del trágico desenlace hasta que fueron contactados por las autoridades. Aunque admitieron haber estado bebiendo durante el día, negaron categóricamente estar ebrios en el momento del accidente. Este hecho es especialmente inquietante si se tiene en cuenta que, según reportes de medios como ‘Diario de Mallorca’, momentos antes del accidente, la embarcación auxiliar del yate estuvo a punto de chocar con otra lancha en la que viajaban dos menores.
Viehof, quien también es piloto de aviación, colaboró entregando toda la documentación requerida del barco. Sin embargo, tras estos trámites iniciales, decidió regresar a Alemania en su jet privado. Días más tarde, retornó a España, donde se presentó en la Comandancia de la Guardia Civil de Palma junto a su abogado y optó por acogerse a su derecho a no declarar. Los investigadores le informaron que enfrenta cargos por homicidio imprudente y omisión del deber de socorro, acusaciones graves que podrían tener serias repercusiones. Actualmente, Viehof se encuentra nuevamente en Alemania, aguardando una nueva citación del juzgado de Instrucción de Manacor, que ha asumido la responsabilidad de llevar adelante este delicado caso.