Un septiembre que se debate entre puentes y fuentes.
Después de un verano abrasador en gran parte de la Península, el inicio del nuevo curso escolar parece traer un alivio a las temperaturas en todo el país. Sin embargo, aunque las primeras semanas de septiembre aún nos dejan con dudas sobre si el calor ha dado una tregua definitiva, Jorge Rey se lanza a hacer sus pronósticos utilizando el método de las cabañuelas. Apoyándose en la sabiduría popular, nos deja una frase que capta la esencia de lo que puede suceder: «septiembre, o seca las fuentes, o se lleva los puentes», una advertencia sobre la naturaleza cambiante del mes.

Jorge Rey, un joven de Burgos que se ha ganado el apodo de «el niño meteorólogo» tras acertar con la predicción de la histórica borrasca Filomena en 2021, vuelve a hacer uso de su particular método basado en la observación de la naturaleza para aventurar cómo será el tiempo en los próximos meses en España. Sin contar con una base científica, Rey se atreve a predecir que el otoño y el invierno estarán marcados por una sucesión de fenómenos meteorológicos intensos, advirtiendo que lo que se avecina no dejará indiferente a nadie.
De hecho, Rey ya ha adelantado lo que podría suceder en enero: «Voy a adelantar que en enero, de cara a mediados, se ve una borrasca muy interesante para los que le guste la nieve y los temporales invernales». Con estas palabras, deja entrever un enero movido para los amantes de los climas extremos, con la promesa de nieve y viento en abundancia.
La tregua en septiembre antes de la llegada del frío.
Mientras tanto, en lo que respecta a las predicciones más cercanas, el joven meteorólogo nos advierte que durante la semana en curso experimentaremos «unos días frescos», principalmente en la mitad norte de la Península, aunque no tanto en el sur y las islas Canarias. Además, se espera la llegada de precipitaciones en zonas del Levante y el Cantábrico, mientras que en cotas más altas, como los Pirineos, la nieve comenzará a acumularse, bajando hasta los 2000 metros de altitud y dejando varios centímetros en las zonas más elevadas.
A pesar de este refrescante interludio, las temperaturas no se mantendrán bajas por mucho tiempo. Según Rey, en la recta final de septiembre, llegará el conocido «veranillo de San Miguel», una pequeña ola de calor que siempre sorprende en otoño. No obstante, advierte que no se tratará de temperaturas sofocantes como las del verano, sino de un clima más agradable, casi primaveral, que brindará una tregua antes de la llegada definitiva del frío invernal.
Pero el escenario cambia rápidamente una vez que nos adentramos en octubre. Jorge Rey señala que hacia la segunda semana de este mes, una nueva borrasca cruzará el país, trayendo tormentas primero a las islas Canarias y, posteriormente, desplazándose hacia la Península, donde también hará su aparición en el Mediterráneo. Este frente vendrá acompañado por «algo de aire frío desde zonas del norte», lo que podría dejar «los posibles primeros copos en cotas medias», aunque sin llegar a ser un evento climático extremo.
Tormentas, lluvias y el cambio de año.
Pasadas las fiestas del Pilar, según el joven meteorólogo, el clima se calmará en gran parte del país. Sin embargo, las regiones del Levante podrían experimentar algunas lluvias. Asimismo, se espera la llegada de un nuevo frente por el noroeste que afectará a la mitad norte y algunas áreas del oeste, trayendo tormentas durante la semana del 14 de octubre. Rey añade que «a partir del 21 todavía quedarán restos de inestabilidad con algunas tormentas en zonas del sur o Pirineos», pero en líneas generales, el tiempo tenderá a estabilizarse.
Ya en noviembre y diciembre, Jorge Rey vaticina que estos meses serán relativamente tranquilos en cuanto a fenómenos meteorológicos se refiere. Sin embargo, menciona un pequeño pico de actividad: «La semana del 4 (de noviembre) nos volverá a traer lluvias, que afectarán sobre todo en zonas del norte y noroeste». Pese a este respiro, diciembre comenzará con calma, aunque, según sus predicciones, hacia mediados de mes un nuevo frente podría traer inestabilidad, especialmente a las regiones del norte y posiblemente al Levante, aunque no se espera que sea una situación duradera.
Pero lo más intenso del invierno parece estar reservado para los últimos días de diciembre y el comienzo del año nuevo. Rey no duda en advertir que «se fastidiarán las vacaciones», anticipando un cambio drástico en las condiciones climáticas que afectará especialmente los primeros días de enero. «Para Reyes va a hacer un tiempo diferente a lo que habrá en Navidad», asegura, señalando que será en enero cuando los temporales invernales lleguen con fuerza, acompañados de frías masas de aire que podrían traer consigo nevadas en cotas bajas. Así, el primer mes del año promete ser especialmente frío y movido, dejando un panorama meteorológico lleno de sorpresas para quienes disfrutan del invierno en su máximo esplendor.