Trágico suceso.
Las tragedias suelen ser eventos que dejan cicatrices imborrables en la sociedad, marcando de manera significativa la vida de quienes han tenido la desdicha de vivirlas de cerca. Si bien la muerte es una realidad ineludible, aceptarla no es siempre sencillo, sobre todo cuando la pérdida ocurre de manera inesperada y afecta a alguien profundamente querido y respetado. En situaciones así, el dolor puede convertirse en una carga difícil de sobrellevar. Tal es el caso de Belinda Ponsoda, cuya partida ha dejado una marca profunda en su comunidad.

El mundo festero de las Hogueras de Alicante se ha teñido de tristeza tras el fallecimiento de Belinda Ponsoda, quien durante más de veinte años fue un pilar fundamental como comisionada de la hoguera Altozano. A sus 47 años, Belinda ha dejado un vacío imposible de llenar en todos aquellos que compartieron con ella no solo las fiestas, sino también momentos de auténtica alegría y camaradería.
“Realmente no tenemos palabras para expresar lo que estamos sintiendo en estos momentos, estamos rotos completamente por tu partida, aún no nos lo podemos creer”, manifestaron sus amigos y compañeros de comisión en un emotivo comunicado difundido a través de las redes sociales, reflejando la consternación colectiva ante esta pérdida.
Belinda Ponsoda no era únicamente una figura clave en la organización de las hogueras, sino una mujer apreciada por todos los que la rodeaban, especialmente su familia. «Gran mujer, gran hija, gran hermana, grandísima madre», fueron las palabras con las que sus allegados recordaron su calidad humana. La huella que dejó su presencia en la vida de quienes la conocieron es incuestionable. Su sonrisa, su espíritu siempre positivo y su dedicación inquebrantable a las fiestas la convirtieron en un ser especial. «Dejas un grandísimo vacío en todas las personas que te conocíamos, aún no podemos creer que ya no estés», expresaron sus compañeros de la hoguera, evidenciando el gran impacto de su partida. Belinda deja atrás a dos hijas, de 12 y 15 años, quienes ahora enfrentarán el dolor de su ausencia.
Una pérdida que trasciende el mundo festero.
Por su parte, Luismi Giménez, presidente de la hoguera Altozano, no pudo ocultar la tristeza que embarga a todos los que compartieron con Belinda años de trabajo y pasión por las hogueras. “Este ha sido un momento muy duro, estamos asimilándolo todo. Como presidente, la vamos a echar mucho de menos; era una gran persona y una gran festera», comentó Giménez, visiblemente afectado por la noticia. La entrega y dedicación de Belinda durante más de dos décadas la convirtieron en una figura insustituible dentro de la hoguera, una mujer que será recordada por su actitud siempre positiva y su disposición a contribuir al espíritu festero de la comunidad. «Nunca la vamos a olvidar. Su actitud y su sonrisa nos acompañarán siempre», añadió Giménez, mostrando el respeto y cariño que todos sentían por ella.
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Este miércoles, la comunidad festera dará su último adiós a Belinda Ponsoda en el tanatorio de San Vicente del Raspeig, un lugar donde se espera que muchos de sus amigos, familiares y compañeros de la hoguera se reúnan para rendir homenaje a una mujer que dejó una huella imborrable. Las despedidas nunca son fáciles, pero la certeza de que Belinda vivirá en el recuerdo de quienes la amaron brinda un pequeño consuelo en estos momentos tan difíciles.