«Tenía el niño horas de vida».
Esta noche, ‘¡De viernes!’ se prepara para recibir a una de las figuras más relevantes del círculo íntimo de Isa Pantoja y su hermano Kiko Rivera: Dulce Delapiedra, la niñera que compartió años bajo el mismo techo con la familia Pantoja. Su testimonio no será uno más en la tormenta de declaraciones que rodean a Isabel Pantoja y sus familiares más cercanos. Dulce, quien se mantuvo en silencio durante mucho tiempo, está lista para hablar en el plató conducido por Bea Archidona y Santi Acosta, justo una semana después de la entrevista de Isa Pi, quien también ha revelado algunos detalles de su compleja relación con su madre.

La presencia de Dulce promete destapar detalles inéditos sobre el trato que Isa Pi recibió durante años en la finca de Cantora. Lo que para muchos fue una vida de privilegios y fama, para otros, como Isa y su niñera, pudo ser una convivencia marcada por altibajos, desilusiones y situaciones difíciles de soportar. El testimonio de Dulce planea arrojar luz sobre lo que ella misma ha vivido y presenciado al lado de Isa, desvelando lo que no se dijo hasta ahora sobre la personalidad y comportamiento de Isabel Pantoja, quien alguna vez fue su ídolo.
Con sus revelaciones, Dulce pretende añadir una nueva dimensión a lo que el público conoce sobre la tonadillera y su entorno, brindando una perspectiva desde dentro que muchos desconocen. La niñera, testigo de episodios cruciales en la vida de la familia, aspira a mostrar una versión más cruda de lo que significa pertenecer al universo Pantoja, donde las relaciones están constantemente bajo presión y el control parece ser una constante en la vida de todos sus integrantes.
El eco del pasado. Antonio Rossi aporta más detalles.
En paralelo a esta situación, el periodista Antonio Rossi ha sido una pieza clave en la cobertura de la familia Pantoja, relatando sus conflictos familiares y publicando exclusivas que pocos periodistas han logrado conseguir. Como colaborador de ‘Vamos a ver’, Rossi ha estado presente en algunos de los momentos más difíciles y críticos para la familia, documentando detalles que para otros han quedado ocultos o enterrados por el paso del tiempo. Sin embargo, su conocimiento sobre el clan Pantoja va más allá de lo que ya ha salido a la luz.

Uno de esos episodios desconocidos hasta ahora tiene que ver con el nacimiento de Albertito, hijo de Isa Pi y Alberto Isla. Según relata Rossi, el ambiente en Cantora estaba completamente trastocado por la noticia de que Isa, siendo menor de edad, iba a convertirse en madre. Para Isabel Pantoja, el embarazo de su hija supuso una especie de terremoto emocional que la llevó a intentar tomar el control de la situación y, según Rossi, incluso del propio bebé. La tonadillera habría intentado hacer que el recién nacido llevara solo su apellido, omitiendo el de Isla, lo que desencadenó una discusión intensa en el hospital.
“Fijaos en cómo es la situación en aquel momento”, comenta Rossi, “cuando nace Albertito, Isabel Pantoja tiene una gran discusión con Alberto Isla porque prohibió al hospital que le dieran al niño el apellido del padre…”. Este gesto, según el periodista, no solo desvela la personalidad controladora de Isabel Pantoja, sino que representa un claro desaire hacia las decisiones de Isa Pi como madre, evidenciando la complejidad de una relación en la que siempre pareció haber una lucha de poder subyacente.
La rebeldía juvenil. Isa Pi y sus secretos.
Sin embargo, esta no es la única revelación que Rossi compartió en el programa. Además del incidente en el hospital, el colaborador narró una anécdota ocurrida años antes, cuando Isa Pi introdujo en la finca de Cantora a su novio de entonces. Según Rossi, Isa, en un intento de vivir algo de su juventud lejos de las estrictas reglas de su hogar, llevó al chico a su habitación, un espacio privado que incluía su propio baño, donde permaneció durante algunos días antes de ser descubierto.

«Hay una cosa que Isa no ha contado en su entrevista y es que mete a un novio en casa…». Según el periodista, fue Agustín Pantoja quien finalmente se dio cuenta de la presencia del joven y comenzó a sospechar que su sobrina había iniciado su vida sexual. Aunque la situación puede parecer común entre jóvenes de su edad, en el entorno de Cantora, donde las normas y la vigilancia eran una constante, este episodio cobró una dimensión diferente y reforzó la imagen de Isa como la “rebelde” de la familia.