La recta final hacia las Campanadas.
A pocos días de despedir el año, el debate en torno a las Campanadas y sus protagonistas ha tomado un cariz inesperado. LalaChus, confirmada como copresentadora del especial de Nochevieja en TVE junto a David Broncano, ha sido blanco de ataques en redes sociales debido a su físico. Sin embargo, numerosas voces del panorama mediático han salido en su defensa, subrayando la necesidad de reflexionar sobre las dinámicas de odio y discriminación que persisten en estos espacios públicos.

Entre esas voces destaca Laura Escanes, quien este año será la encargada de dar las Campanadas en TV3, acompañada por el cantante Miki Núñez. Ambos acudieron recientemente al programa Col·lapse para compartir detalles sobre su participación en este evento tan simbólico. Durante la charla, la influencer habló abiertamente sobre los nervios que le provoca este tipo de transmisiones, a pesar de contar con experiencia en televisión, y se refirió también a sus colegas que presentarán en otras cadenas.
Un mensaje contundente contra las críticas.
Ricard Ustrell, conductor del espacio, aprovechó la conversación para preguntarles cómo vivían la expectación previa a la noche del 31 de diciembre. Escanes, mostrando su incomodidad con el tema de los ataques hacia LalaChus, no dudó en expresar su rechazo hacia las actitudes gordófobas y machistas que han circulado en las redes. «No hay críticas si hay alguien más gordo. No hay críticas al hombre, siempre va hacia la mujer. Esto es una reflexión que a lo mejor tendríamos que hacer entre todos», afirmó con rotundidad, dejando claro que estas actitudes no tienen cabida en una sociedad que aspira a ser más inclusiva.

Más allá de sus palabras, la también escritora mostró su solidaridad con LalaChus, destacando la importancia de contar con mujeres que desafíen los estereotipos impuestos. Recordó uno de los recientes mensajes de la humorista, quien aseguró que no dejaría que nada ni nadie le quitara la ilusión de protagonizar las Campanadas. «Me alegro mucho de que LalaChus esté. Me gusta que haya mujeres como ella, que digan: ‘Escucha, qué pasa’. El otro día vi un vídeo en el que decía que era su cuerpo, que es el único que tiene. No tiene otro. ¿Qué hace, se lo cambia? No puede».
La visibilidad como motor de cambio.
Estas declaraciones no solo son una muestra de apoyo, sino también un llamado a la acción para replantear cómo se construyen las narrativas en torno a los personajes públicos. Escanes señaló que este tipo de gestos son pequeños pasos hacia un cambio social necesario, donde la diversidad sea celebrada y no atacada. «Creo que las cosas que vamos haciendo… Quiero pensar que ayudan un poco a la sociedad», concluyó, dejando entrever la esperanza de que estos debates abran el camino hacia un futuro más inclusivo.
En un contexto donde los mensajes de odio pueden amplificarse con facilidad, voces como la de Laura Escanes se alzan como recordatorios de que la representación importa. Las Campanadas, más allá de ser un evento festivo, se convierten en una oportunidad para cuestionar los discursos de siempre y dar visibilidad a nuevas formas de estar en el mundo. ¿Será este año un punto de inflexión en la manera en que celebramos y aceptamos la diversidad? Solo el tiempo lo dirá.