La cruel reacción de una soltera de ‘First Dates’ al ver a su cita entrar por la puerta: «Nada más verlo he dicho…»

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Una nueva velada en el restaurante del amor

First Dates, el popular espacio televisivo de citas, ha regresado a la pantalla de Cuatro con un nuevo episodio lleno de momentos románticos, sorpresas y personalidades únicas. En esta entrega, una de las citas más llamativas fue la de Marta y Maxi, dos solteros que protagonizaron una noche tan singular como divertida.

Marta, de 28 años, es psicóloga y reparte su tiempo entre Cádiz y Granada. Desde el primer momento dejó claro que tiene una particularidad que la distingue: “Yo hago una cosa todo el rato que es que estoy hablando normal y de repente suelto algo en inglés”. Ella misma se reía de su costumbre, comentando: “Yo soy de Cádiz, qué hago hablando en inglés. Me sale solo, no puedo evitarlo”.

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Una cita con ciencia y contrastes

La joven buscaba a un hombre con alma bohemia o con inclinaciones musicales, y entre bromas confesó: “No quiero decir que me han mandado a terapia, pero un poco sí”. Su acompañante para la noche fue Maximiliano, conocido como Maxi, un biólogo madrileño de 36 años. Sobre sí mismo, él decía: “Yo soy el típico que te puede aburrir media hora, pero si me das charla de índole picante ahí soy otra persona”.

Desde el primer vistazo, Marta no parecía demasiado convencida, dejando respecto a su pareja en el programa una ‘perla’ algo cruel: “Yo nada más verlo he dicho ‘no es mi tipo’, puede que hablando sea la mejor persona que he conocido”. Maxi, por su parte, mostró entusiasmo: “Marta es una chica atractiva y más baja que yo. Tiene un cuerpo que con esos tatuajes se luce mucho”.

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Intereses compartidos y tensiones en la conversación

Ambos compartieron un dato curioso: los dos están realizando un doctorado en áreas afines a sus profesiones, algo que podría haber sido el inicio de una conexión más profunda. En medio de la charla, Marta comentó que le apasiona la música y que toca la guitarra, lo que generó una buena impresión en Maxi, quien respondió con un “es una chica guay”.

Sin embargo, el tono de la conversación cambió cuando Maxi hizo una pregunta inesperada: le preguntó a Marta cuál era su posición sexual favorita. Ella, incómoda, optó por no responder. Aun así, él defendió su postura: “Me parece muy poco honesto no hablar de sexo porque somos animales y el deseo sexual es algo que nos engloba a los dos”.

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Una decisión clara para ambos

Pese a algunos momentos de conexión superficial, la chispa entre Marta y Maxi no terminó de prender. Ella fue clara al compartir su impresión: “El chaval es mono, pero a mí no”. Al llegar al momento final, ambos coincidieron en que no había futuro romántico entre ellos.

Así, decidieron marcharse cada uno por su lado, reconociendo que la química necesaria para una segunda cita no apareció. Aunque no surgió el amor, la experiencia dejó una historia curiosa más en el archivo de este icónico programa.

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