«Se acabó, no puedo más»: Adara Molinero se rinde en directo en ‘Supervivientes’ y deja a todos sin aliento

Anuncios

Adara frente a la televisión.

Adara Molinero es uno de los nombres que más se han repetido en la última década dentro del universo Telecinco. Se dio a conocer como concursante de Gran Hermano y, desde entonces, ha pasado por varios realities de la cadena, convirtiéndose en un rostro habitual de los formatos de convivencia. Su carácter intenso y su facilidad para generar debates en plató la han mantenido siempre en el foco mediático.

Ahora su popularidad la ha llevado hasta Supervivientes All Stars, una edición especial del reality de aventuras que reúne a los concursantes más recordados. Allí, en los Cayos Cochinos, se enfrenta a la dureza del hambre, la convivencia extrema y las tensiones de un grupo bajo presión. Y es precisamente en ese entorno donde la madrileña está viviendo momentos muy complicados, con las cámaras mostrando su lado más vulnerable.

Anuncios

La tensión ha alcanzado un punto crítico en una de las galas, cuando el llamado Oráculo de Poseidón se convirtió en escenario de un enfrentamiento abierto entre ella y su compañera Miri Pérez Cabrero. «Estaba intentando hablar con Torres y ella todo el rato gritándome, metiéndose y al final me ha llevado al límite». «No te grito. No, no estoy de acuerdo», respondió Miri, en una escena que dejó en evidencia la fractura entre ambas concursantes.

Choque en los Cayos.

La discusión no quedó ahí. Adara, visiblemente desesperada, expresó: «No para conmigo y me tiene entre ceja y ceja. Todo lo tiene que analizar, está ahí a ver si me equivoco. Todo, absolutamente todo y es desesperante la verdad». Sus palabras mostraron a una concursante agotada emocionalmente y que siente que está bajo constante escrutinio.

Anuncios

Otros participantes decidieron intervenir. Tony Spina salió en defensa de la madrileña y acusó a Miri de buscar protagonismo: «Sí que tienes afán de protagonismo que te metes siempre en todo». La respuesta de la catalana fue admitir parte de la crítica: «Soy habladora, es verdad. Voy a intentar mejorar y hablar un poco menos». Sin embargo, la tensión no bajó, ya que Adara replicó: «Es incómodo tener a una persona gritando y venga a gritar».

La situación escaló todavía más con la contestación de Miri: «No grito, lo que pasa es que mi madre me ha parido con esta voz». Entre lágrimas, Adara no pudo contenerse y terminó derrumbándose en directo. El propio Jorge Javier Vázquez señaló: «Creo que Adara esta superada con esa situación y al borde del llanto incluso».

Entre lágrimas y reproches.

El llanto de la madrileña marcó un punto de inflexión. «Sí, estoy mal», reconoció ella misma, dejando ver que no podía sostener la presión. Mientras tanto, Miri trató de suavizar las cosas con un intento de acercamiento: «No quiero que llore por esto, me sabe mal. No me gusta verte así». Pero Adara rechazó el gesto, mostrándose firme en su decisión de tomar distancia.

Anuncios

«Me siento súper analizada, cuestionada todo el rato. No se puede hacer nada», continuó diciendo la concursante, señalando no solo a Miri, sino también a Rubén Torres y Noel Bayarri. La respuesta de su compañera volvió a sonar conciliadora: «Me sabe fatal que te sientas así». Pero lejos de calmar el ambiente, estas palabras dieron pie a un nuevo estallido. «Miri, de verdad, no hagas el papel. Me acabas de llamar payasa y está grabado», denunció Adara con dureza.

La polémica se complicó aún más cuando Miri trató de explicar la frase: «He dicho, que es un refrán, que cuando se deja de mirar al payaso, se acaba el circo. Yo tengo que pedir perdón por todo y lo hago todo mal». Una aclaración que no convenció y que volvió a encender la mecha.

Una convivencia al límite.

Desbordada, Adara terminó cerrando en seco cualquier posibilidad de reconciliación: «Miri es una persona que me está llevando al límite y he decidido no entrar más, se acabó. No soy capaz de gestionar la situación. Lo intento y no puedo y no quiero verme así de superada. Se acabó, no quiero más». Sus declaraciones reflejaron el desgaste personal que le está suponiendo la experiencia.

Anuncios

Lejos de suavizar la tensión, continuó acusando a su compañera de mostrarse con una imagen falsa: «Va de inocente, de buena y me lleva al límite continuamente, me analiza, me dice todo lo que hago mal y está al acecho todo el rato. Estoy hasta temblando y me dice un montón de cosas que estoy hasta flipando». Frente a ello, Miri intentó zanjar: «Me sabe fatal que esté así y no la analizo para nada. La primera persona a la que analizo es a mí misma que es a la que tengo que analizar y con la que tengo que competir».

Finalmente, la catalana cerró con un mensaje de distanciamiento: «No voy a responder, no voy a caer en este juego». Una frase que deja claro que el conflicto entre ambas está lejos de resolverse y que marcará, previsiblemente, el desarrollo de los próximos días en la isla.

Anuncios