La marquesa frente al prime time.
Tamara Falcó, marquesa de Griñón, se ha convertido en una de las figuras más reconocibles de la televisión española. Más allá de su linaje y de su faceta como diseñadora, la hija de Isabel Preysler ha logrado consolidarse como colaboradora televisiva con una voz propia. Su participación en El Hormiguero la ha situado en un escaparate semanal donde combina naturalidad, humor y un toque de ironía que rara vez deja indiferente a la audiencia.

En el programa de Pablo Motos, Falcó no solo representa el perfil aristocrático que siempre despierta curiosidad, sino también a la mujer que se ríe de sí misma y responde sin rodeos. Desde la mesa de tertulia ha protagonizado incontables momentos virales, algunos de ellos por sus reflexiones inesperadas y otros por los intercambios de bromas con sus compañeros. Su presencia añade frescura a un formato que vive de la espontaneidad y la chispa de sus invitados.
Pero esa chispa a veces se convierte en chisporroteo. La tertulia de los jueves suele ser terreno fértil para el humor, aunque no siempre todos los participantes disfrutan de la misma manera. El último programa dejó claro que la marquesa no piensa dejar pasar cualquier comentario sin defender su postura.
El debate sobre el deporte.
Anoche, como todos los jueves, El Hormiguero realizó su habitual tertulia de actualidad. Sin embargo, antes de comentar los asuntos políticos y sociales más destacados de la semana, Pablo Motos se interesó por el nuevo plan de entrenamiento de Tamara Falcó. Y es que, aunque la marquesa de Griñón asegura que está entrenando cinco días a la semana, el presentador de Antena 3 no se lo cree. «¿Tú me ves los otros cinco días de la semana que no estoy aquí?», le preguntó Falcó indignada a Motos, que incluso apretó su bíceps para demostrar que sus entrenamientos están dando frutos.

El conductor del programa insistió en su tono irónico, cuestionando la disciplina de su colaboradora. «Las famosas os hacéis cosas… ¿Dime cuál es tu rutina de entrenamiento?», le lanzó entre bromas, dejando claro que no estaba del todo convencido. La respuesta de Falcó, lejos de quedarse corta, fue detallada y con un punto de sarcasmo, defendiendo sus avances con firmeza.
En ese ambiente, la aristócrata reconoció que sus rutinas no son siempre fáciles de llevar. «Me lo van cambiando porque tengo varias expectativas en todo esto. Cuando te pones a arreglar cosas, lo quieres todo», comentó entre risas, subrayando que el resultado «siempre es sufrir». Consciente de que no es una amante del ejercicio, Tamara añadió: «Yo entreno por obligación y para estar más sana, pero mi ejercicio favorito es ver una serie en el sofá».
Entre bromas y pullas.
La conversación se tornó aún más intensa cuando Juan del Val intervino con una nueva pregunta que incomodó a la marquesa. «¿Cuánto hace que no tienes agujetas?», le lanzó, despertando un visible enfado en la tertuliana. «Perdón, pero tuve ayer agujetas en los brazos», contestó con contundencia, destacando además que es capaz de levantar 8 kilos con cada brazo.
La escena se repitió con Nuria Roca, que confesó haber iniciado también un plan deportivo, aunque reconoció que va «poco a poco»: «Podéis coger mi móvil para comprobar que hoy he hecho 12 kilómetros», aseguró orgullosa. El gesto fue celebrado por Falcó, pero no la libró de nuevas burlas colectivas que marcaron el tono de la noche.
Fue entonces cuando la colaboradora decidió plantar cara al grupo. «Pero, ¿qué tipo de deportistas sois vosotros? Los deportistas que yo conozco animan a las personas que estamos empezando en el deporte, pero vosotros solamente os mofáis de nosotras. No me parece nada justo», protestó en voz alta, dejando en evidencia la dinámica que se estaba repitiendo.
La respuesta del público.
Intentando suavizar la situación, Pablo Motos se justificó: «Es una forma de admirar. Solo estamos comentándolo». Sin embargo, sus palabras no convencieron a Falcó, que replicó con un gesto de fastidio: «No, nos estáis haciendo un poco de bullying». La frase quedó resonando en el plató, abriendo un debate que se extendió más allá de la mesa.
En redes sociales, muchos espectadores no dudaron en posicionarse a favor de la marquesa. Usuarios de X e Instagram subrayaron que, más allá de las bromas internas del programa, las insistentes pullas hacia Falcó rozaban la falta de respeto.
El eco digital evidenció un sentir compartido: gran parte del público considera que el tono con el que Motos y sus compañeros se dirigen a la colaboradora excede los límites del humor. Así, Tamara Falcó se llevó la ovación virtual de quienes denunciaron las continuas mofas del equipo, reivindicando que la tertuliana merece un trato más justo en el programa.