Trágico suceso.
Hay noticias que dejan sin palabras incluso a quienes viven acostumbrados a los titulares duros. Son esas pérdidas que no solo afectan a una familia o a un equipo, sino que tocan una fibra más profunda en toda una comunidad. En los últimos días, el mundo del deporte ha vuelto a vestirse de luto ante la partida de figuras queridas, cuyo compromiso y pasión iban mucho más allá del terreno de juego.

El fallecimiento de personas emblemáticas dentro de su ámbito siempre genera un eco que trasciende fronteras. Su ausencia deja vacíos imposibles de llenar, especialmente cuando se trata de quienes habían hecho del deporte una forma de vida y una manera de unir a los demás. En pueblos y ciudades, la conmoción se palpa en los campos, en los vestuarios y en cada rincón donde alguna vez se respiró su entusiasmo.
Así ha sucedido con Ernest Queralt Besora, capitán y alma del Tecnovit Alforja FS, que ha fallecido a los 38 años. La noticia ha calado hondo en el fútbol sala catalán, donde era una figura muy respetada y admirada. Su compromiso con el club y su carácter cercano le habían convertido en un referente tanto dentro como fuera de la pista.
El legado de una vida entregada.
La Federación Catalana de Fútbol transmitió un mensaje de condolencia destacando su ejemplo humano y deportivo. Los compañeros, entrenadores y rivales han compartido palabras de cariño y recuerdos que muestran la huella que dejó. En señal de respeto, el club decidió suspender todos los partidos previstos durante el fin de semana, tanto los que se iban a disputar en casa como los que tenían lugar fuera.
Desde el Alforja FS, el homenaje ha sido especialmente sentido. En su comunicado, recordaron que Ernest no solo fue jugador, sino también fundador, entrenador, coordinador y, sobre todo, un símbolo del espíritu del equipo. Su nombre está unido al crecimiento del club y a una forma de entender el deporte basada en el esfuerzo, la amistad y la entrega absoluta.
Un final inesperado.
Según informaron fuentes locales, el suceso se produjo el sábado a primera hora de la mañana, cuando Queralt sufrió una caída en la calle Galera de Reus. En el impacto, se rompió el cristal de un escaparate, lo que le ocasionó una grave herida que resultó mortal. Las autoridades continúan investigando las circunstancias, aunque todo apunta a un trágico accidente.
La noticia ha sobrecogido profundamente a la afición y al deporte catalán. En Alforja, las muestras de cariño se multiplican y las redes sociales se han llenado de mensajes de agradecimiento hacia quien, durante años, fue mucho más que un jugador. Hoy, el recuerdo de Ernest Queralt Besora une a compañeros, rivales y vecinos en un mismo sentimiento de respeto y tristeza. Toda España ha recibido la noticia con consternación, recordando que detrás de cada camiseta hay una historia que merece ser contada y celebrada.