Mercadona mueve ficha con un nuevo modelo de supermercado

Mercadona vuelve a demostrar que no se conforma con repetir fórmulas del pasado y ha decidido dar un paso más en la evolución de sus tiendas. La cadena de supermercados está probando un nuevo modelo de establecimiento que, aunque por ahora solo se puede ver en la localidad valenciana de Xirivella, tiene todas las papeletas para extenderse progresivamente a gran parte de su red en España. Este movimiento no es casual: responde a la necesidad de adaptar sus espacios a nuevas formas de comprar, trabajar y consumir dentro del supermercado.
El proyecto piloto introduce una forma distinta de organizar el espacio, de presentar los productos y de guiar al cliente durante su recorrido por la tienda. Todo está pensado para que la experiencia sea más intuitiva y, al mismo tiempo, para que los procesos internos funcionen de manera más ágil. Mercadona no busca solo sorprender al consumidor, sino ganar eficiencia y productividad en cada metro cuadrado de superficie comercial.
Así es el nuevo formato T9 que Mercadona prueba en Valencia
El nombre del nuevo concepto no es especialmente comercial, pero sí muy significativo dentro de la compañía. El formato T9 es una evolución del modelo de tienda que Mercadona ha ido perfeccionando durante años. Su principal objetivo es la optimización de los procesos internos, algo que se traduce en cambios visibles para el cliente y en mejoras operativas para los trabajadores.
Uno de los aspectos más llamativos es la mayor visibilidad de los productos colocados directamente sobre palés. Esta forma de exposición no solo acelera la reposición, sino que reduce tiempos muertos y desplazamientos innecesarios del personal. Además, los pasillos se han rediseñado para ser más amplios y despejados, facilitando el tránsito de carros y mejorando la sensación de comodidad durante la compra, especialmente en horas punta.
Una nueva forma de ordenar los pasillos y los lineales
La reorganización del espacio no se queda solo en la anchura de los pasillos. El formato T9 modifica también la disposición de los lineales, buscando que los productos estén colocados de forma más lógica y eficiente. El objetivo es claro: que el cliente encuentre antes lo que busca y que los empleados puedan trabajar con menos esfuerzo físico y menos desplazamientos repetitivos.
Esta nueva distribución pretende aumentar la productividad sin que el consumidor sea plenamente consciente del cambio. Todo fluye de manera más natural, desde la entrada hasta la salida de la tienda, reforzando la idea de que Mercadona no improvisa, sino que analiza cada detalle antes de implantarlo a gran escala.
Cambios importantes en las secciones tradicionales
Uno de los puntos que más está llamando la atención de este nuevo modelo es la reorganización del surtido, que afecta directamente a secciones tradicionales del supermercado. En el formato T9, Mercadona ha decidido integrar los platos preparados con la panadería y la bollería, unificando espacios que hasta ahora funcionaban de manera independiente y claramente diferenciada.
Este cambio no significa que desaparezca la oferta de comida para llevar, sino todo lo contrario. La compañía concentra toda su propuesta de listo para comer en un único lineal, haciendo que el cliente pueda ver de un solo vistazo todas las opciones disponibles sin tener que recorrer varias zonas de la tienda.
Más claridad para el cliente y más eficiencia para la empresa
La integración de estas secciones busca facilitar la comprensión de la oferta y mejorar la comodidad del cliente durante la compra. Al agrupar productos relacionados, Mercadona consigue que la decisión sea más rápida y sencilla, algo especialmente valorado por quienes buscan soluciones inmediatas para comer o cenar sin complicaciones.
Al mismo tiempo, este nuevo planteamiento permite a la empresa simplificar la gestión del espacio, reducir costes operativos y mejorar la eficiencia del personal. Si los resultados del modelo T9 son positivos, no sería extraño que este formato se convierta en el nuevo estándar de Mercadona en los próximos años, marcando un antes y un después en la forma de entender el supermercado en España.