2026 inaugura una nueva etapa en el cálculo de las pensiones

Las reformas del sistema público de pensiones rara vez llegan de golpe. Lo habitual es que se desplieguen de forma progresiva, ajustando cada año pequeños engranajes que terminan transformando el conjunto. El 1 de enero de 2026 marca uno de esos momentos clave: entra en vigor una nueva fórmula para calcular la base reguladora de la pensión contributiva que permitirá a los trabajadores empezar a dejar atrás sus peores meses de cotización. La medida persigue un objetivo claro: evitar que periodos de salarios bajos o lagunas laborales reduzcan de forma desproporcionada la cuantía final de la pensión.
Dos métodos de cálculo y un mismo objetivo: mejorar la pensión
La reforma aprobada en marzo de 2023 estableció que, a partir de 2026, convivirán dos sistemas para calcular la base reguladora, es decir, la cifra sobre la que se aplica el porcentaje correspondiente según los años cotizados. Por un lado, se mantiene el método tradicional, que toma como referencia las cotizaciones de los últimos 25 años (300 meses). Por otro, comienza la implantación de un sistema alternativo que permitirá eliminar progresivamente los peores meses de cotización dentro de un periodo más amplio. Esta segunda fórmula, en su fase inicial, abre la puerta a descartar los meses menos favorables y suavizar así el impacto de etapas salariales más débiles.
Qué podrán hacer quienes se jubilen en 2026
Durante este primer año de aplicación, los trabajadores que accedan a la jubilación podrán beneficiarse de un modelo más flexible. En concreto, en 2026 se podrán descartar los dos peores meses de cotización dentro de los últimos 304 meses cotizados, equivalentes a algo más de 25 años antes del retiro. Además, el sistema ofrecerá una garantía añadida: la Seguridad Social calculará de oficio ambos métodos —el tradicional y el nuevo— y aplicará automáticamente el que resulte más beneficioso para el futuro pensionista. De este modo, nadie perderá dinero por el simple hecho de la transición normativa.
Un despliegue progresivo hasta 2037
La reforma no se quedará en esos dos meses iniciales. El calendario aprobado prevé una ampliación gradual del número de meses descartables y del periodo de cómputo. En 2027 podrán eliminarse los cuatro peores meses de entre los últimos 308 cotizados; posteriormente se irán sumando cuatro meses cada año tanto al periodo analizado como al número de meses excluibles. El proceso culminará en 2037, cuando se podrán desechar los 24 peores meses dentro de los últimos 348 meses cotizados, es decir, casi 29 años de vida laboral. El resultado final será un sistema más amplio y, en teoría, más justo con trayectorias laborales irregulares.
Nueva edad legal de jubilación: 66 años y 10 meses
Junto a este cambio estrella, 2026 trae consigo la actualización habitual de la edad ordinaria de jubilación, en línea con reformas anteriores. Desde el 1 de enero, la edad legal para acceder al 100% de la pensión será de 66 años y 10 meses para quienes hayan cotizado menos de 38 años y 3 meses. Sin embargo, quienes alcancen o superen ese periodo podrán jubilarse a los 65 años con el 100% de la prestación. Para que la cuantía refleje el total de la base reguladora será necesario haber cotizado al menos 36 años y 6 meses.
Así queda la jubilación anticipada en 2026
Las reglas de la jubilación anticipada se mantienen, aunque adaptadas a la nueva edad legal. Si el retiro es involuntario, podrá solicitarse hasta 48 meses antes de la edad ordinaria, lo que en 2026 sitúa el acceso a partir de los 62 años y 10 meses, o desde los 61 años para quienes superen los 38 años y tres meses cotizados. En el caso de la jubilación anticipada voluntaria, el adelanto máximo será de 24 meses, es decir, a partir de los 64 años y 10 meses, o 63 años para carreras largas de cotización. En todos los casos, el anticipo conlleva coeficientes reductores que disminuyen la pensión de forma permanente.
Más semanas retribuidas por nacimiento y cuidado de hijo
El año también estrena novedades en materia de permisos por nacimiento y cuidado de menores. La ampliación de 16 a 19 semanas de prestación por maternidad y paternidad ya estaba prevista, pero ahora se activa una parte relevante. La semana 17 debía disfrutarse dentro del primer año de vida o adopción para los nacidos desde el 25 de julio —fecha de publicación en el BOE—, mientras que las semanas 18 y 19 podrán utilizarse para el cuidado de menores nacidos desde el 2 de agosto de 2024 hasta que cumplan ocho años. Estas dos últimas semanas son las que pueden solicitarse desde el 1 de enero de 2026. En el caso de las familias monoparentales, el beneficio se duplica y estas dos semanas se convierten en cuatro.
Con todos estos cambios, 2026 se perfila como un año de transición clave en el sistema de Seguridad Social: nuevas reglas para calcular la pensión, ajustes en la edad de jubilación y mejoras en la conciliación familiar dibujan un escenario en el que planificar el retiro será más importante que nunca.