Máxima tensión en TVE.
El programa de este jueves de ‘MasterChef Celebrity’ ha estado lleno de emociones, sorpresas y tensión. Los aspirantes han tenido que demostrar su destreza culinaria en tres pruebas muy diferentes, que han puesto a prueba su creatividad, su disciplina y su resistencia. Además, han contado con la visita de invitados muy especiales, como el chef Eneko Atxa, el deportista Saúl Craviotto o los humoristas Miki Nadal y Juanma Castaño.

La primera prueba ha consistido en unas batallas entre los aspirantes, en las que tenían que cocinar mejillones de distintas formas. Los diez participantes se han enfrentado en la primera ronda, preparando mejillones a la marinera. Solo los seis mejores han pasado a la segunda ronda, donde han tenido que hacer mejillones tigre. Los dos peores han sido eliminados, mientras que los cuatro mejores han disputado la última batalla, elaborando una crema de mejillones cubierta de hojaldre.
Pero la prueba no ha terminado ahí. Las dos finalistas, Laura Londoño y Toñi Moreno, se han llevado una sorpresa al descubrir que había un cocinado extra, en el que se jugaban el pin de la inmunidad. Para conseguirlo, tenían que superar al ganador de la última edición de ‘MasterChef’, Eneko Atxa, que les ha plantado cara en los fogones. Los tres han tenido que cocinar con los ingredientes que han elegido Laura y Toñi, y los jueces han catado los platos a ciegas para decidir el ganador. Por solo un punto de diferencia, Laura se ha hecho con el preciado pin, que le permitiría librarse de una prueba de eliminación.

Cóctel policial.
La segunda prueba ha llevado a los aspirantes a la Escuela Nacional de Policía en Ávila, donde han celebrado su 200º aniversario. Allí les ha recibido Saúl Craviotto, policía, medallista olímpico y ganador de la segunda edición de ‘MasterChef Celebrity’. Él ha diseñado un cóctel para 120 invitados, en el que cada equipo tenía que preparar tres raciones saladas y un postre. Laura Londoño y Toñi Moreno han sido las capitanas de los equipos rojo y azul, respectivamente.

Pero cocinar en la Escuela Nacional de Policía no ha sido fácil. Los aspirantes han tenido que cumplir una serie de normas, la ley culinaria, que les prohibía vaguear, desperdiciar alimentos o alterar el orden del menú. Quien incumpliera alguna norma sería castigado por los jueces. Así ha ocurrido con Jorge Sanz, del equipo azul, que ha sido el primero en ser sancionado por incumplir dos normas. Su castigo ha sido ser encerrado en un coche de policía durante un buen rato. También Jorge Cadaval, del equipo rojo, ha sido esposado por no respetar las normas.
Otros aspirantes del equipo azul también han sido penalizados por no sazonar bien sus platos. Además, Jorge Sanz ha vuelto a fallar con el postre, dejando una mousse demasiado líquida. Sus compañeros han intentado arreglarlo como han podido. Los jueces no han tenido piedad con él y le han dado directamente el delantal negro y lo han enviado a la prueba de eliminación en helicóptero.

El equipo rojo, por su parte, ha brillado con sus platos y ha sido el ganador de la prueba de exteriores. Jesulín de Ubrique ha sido el mejor del equipo y ha recibido una misión: salvar a uno de los delantales negros de la prueba de eliminación. El extorero no ha dudado en elegir a Daniel Illescas para librarlo del foso. Sin embargo, alguien tenía que ocupar su lugar y Jesulín ha decidido colgarle el delantal negro a Laura Londoño, que tenía el pin de la inmunidad.
La expulsión que ha dejado «huérfanos» a los concursantes.
La prueba de eliminación ha consistido en cocinar platos de cocina asiática, cada uno de un país distinto. Los aspirantes han tenido que jugar a un pequeño juego antes de empezar: adivinar si ciertos ingredientes estaban presentes en sus recetas o no. Según sus aciertos y fallos, han recibido más o menos tiempo de cocinado. El chef Yong Wu les ha presentado los platos y ha llegado el momento de que Laura Londoño tomara su decisión: usar o no el pin de la inmunidad. La aspirante se ha arriesgado y ha decidido jugársela.

El cocinado ha transcurrido sin grandes contratiempos, pero con resultados dispares. Toñi, Álvaro y Jorge han preparado unos platos ricos y han salvado el delantal. Laura también ha convencido a los jueces con su plato y ha demostrado que la nominación de Jesulín no le ha afectado. La expulsión ha quedado entre Blanca y Tania, y finalmente Tania Llasera ha sido la última expulsada de ‘MasterChef Celebrity’. Era su primera vez en el foso y el delantal negro que consiguió en el programa anterior la ha condenado a la expulsión. Sus compañeros se han quedado muy tristes, especialmente Eduardo Casanova, que ha llorado desconsoladamente. Tania Llasera ha definido la experiencia como “una fantasía vivida”.