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Acaba en la cárcel tras hacer esta broma de pésimo gusto a un policía en un control.

Si no fuera porque conducir un vehículo bajo los efectos del alcohol, y poner en riesgo tanto tu vida como las de los demás conductores, está a años luz de ser gracioso, esta historia sería digna de un programa de cámara oculta. Imagina la situación: un hombre, con evidentes signos de llevar una castaña como un piano, se monta en su moto, y la policía local lo intenta detener. El señor huye de los agentes, pero no dura mucho porque no mantiene el equilibrio y da con sus huesos en el suelo.

La primera reacción del hombre es amenazar a los agentes “cuando esté libre, voy a por vosotros y os abro la cabeza” hasta que llegó el furgón de atestados y le pidieron que soplara para saber la cantidad de alcohol que llevaba en sangre.

El motorista al principio se ponía el “pipo” en la boca pero no soplaba, hasta que uno de los agentes le amenazó con que iba a ser denunciado si seguía en esa actitud. Entonces, el hombre se puso de pie, se bajó los pantalones dejando sus geniales al aire y le dijo al policía “sopla tú aquí”. El agente le comunicó que lo llevarían al juzgado de seguir faltando al respeto. El hombre les contestó: “Entonces también puede venir el juez a soplar aquí”.

Esta historia, aunque parezca inventada, es real como la vida misma. Sucedió el 10 de mayo del 2015 en La Coruña, y el intrépido motorista ha sido condenado a 9 meses de cárcel y a otros 15 sin carné. Y es que hay veces que la realidad supera a la ficción.

Fuente: La_Voz_de_Galicia