El pasado que no se borra.
Alessandro Lequio, aristócrata italiano afincado en España, lleva décadas formando parte del paisaje mediático nacional. Conocido por su apellido noble y su historial sentimental, ha ejercido como colaborador habitual en distintos programas de televisión, especialmente en Telecinco. Su trayectoria ha estado salpicada tanto por polémicas como por defensas encendidas de su carácter y vida privada.

Casado actualmente con María Palacios, Lequio también es padre de varios hijos, entre ellos Clemente, fruto de su relación con la modelo italiana Antonia Dell’Atte. Fue precisamente este vínculo el que, una vez más, volvió a colocarlo en el centro del huracán mediático esta semana. Y es que, aunque llevaba tiempo fuera del foco más intenso, los últimos días han cambiado drásticamente su panorama profesional.
En las últimas horas, el tertuliano ha sido fulminantemente despedido de Mediaset, sin declaraciones por su parte. Sin embargo, su actual esposa ha salido a defenderlo en la revista ¡Hola!, asegurando que su marido «nunca ha sido ni juzgado ni condenado». Y añade: «Ni por malos tratos ni por ningún otro delito». Unas palabras que buscaban contrarrestar las declaraciones que han vuelto a poner el foco sobre la figura de Lequio.
Las voces que rompen el silencio.
El detonante de esta tormenta ha sido el testimonio público de Antonia Dell’Atte, que ha reaparecido con fuerza coincidiendo con el 25-N, Día Internacional contra la Violencia de Género. En TVE, su presencia ha sido destacada y ha generado una oleada de apoyo y debate en redes. Su relato, antes ignorado por muchos, ha ganado credibilidad y espacio tras años de silencio mediático.

“Es muy importante señalar que entre enero de 1991, cuando se separaron, y el 2001, es decir, diez años, (Antonia) jamás insinuó, mencionó ni denunció a Alessandro por este tema, ni públicamente ni en los juzgados”, matizaba Palacios en su entrevista, intentando poner contexto a las acusaciones. Sin embargo, la polémica no tardó en escalar cuando Clemente, el hijo de la pareja, publicó en redes un mensaje que muchos han interpretado como una indirecta hacia su padre: “La vida siempre te devuelve lo que siembras. Siembra el bien, y el bien te encontrará; siembra el mal, y volverá igual. Nadie puede escapar al karma”.
Desde programas como D Corazón, en RTVE, se ha analizado en profundidad la situación, recuperando testimonios anteriores de Dell’Atte. La periodista Carlota Corredera destacó que “ella lleva hablando toda la vida sobre esto, pero yo soy la primera que se tragó esta narrativa de que era una loca despechada”. Para la presentadora, el relato de la italiana ha sido históricamente minimizado.
El testimonio de quienes convivieron con él.
En el mismo programa, Alba Carrillo también quiso pronunciarse sobre su experiencia personal. Aseguró que sufrió malos tratos verbales por parte de Lequio cuando coincidieron trabajando en programas de Mediaset y en la productora de Ana Rosa Quintana. “A mí me ha tratado mal. Yo soy una de las víctimas”, afirmó con contundencia.

Carrillo relató que incluso retiró una demanda por motivos personales: “Le quité una demanda porque su hijo estaba malito y me parecía humano no rascar en ese momento”. A pesar de ello, aseguró que fue acusada de conductas muy graves por parte del colaborador. “Es una persona que ha hecho daño a muchísimas mujeres”, zanjó la colaboradora, visiblemente molesta.
La exmodelo también celebró públicamente la salida de Lequio de Telecinco, afirmando que “es hora de limpiar a este tipo de hombres”. Criticó además que en los medios todavía se les dé voz a discursos que minimizan la violencia de género, poniendo el foco en denuncias falsas que, según sus palabras, son extremadamente minoritarias.
La victoria simbólica de muchas mujeres.
Carlota Corredera se sumó a esta postura subrayando que “durante mucho tiempo no se creía a las mujeres” y que solo recientemente comenzó a cambiar esa percepción. Hizo referencia a la docuserie de Rocío Carrasco como punto de inflexión en la forma en que los medios y la sociedad escuchan ciertos testimonios. “Las mujeres famosas son también la voz de las anónimas”, remató.

“Para Antonia es una victoria de las mujeres que no están”, dijo la presentadora, recordando que muchas historias de violencia permanecen enterradas por miedo, presión o falta de apoyo. El caso de Dell’Atte, durante años ridiculizada o ignorada, se ha resignificado como un símbolo de esa lucha por la credibilidad de las víctimas.
La noticia ha generado una ola de reacciones en redes sociales. Cientos de usuarios, muchos de ellos espectadores habituales de Mediaset, han comentado el despido de Lequio, compartiendo opiniones encontradas y reflexiones sobre la violencia machista, la justicia mediática y el cambio de paradigma en la televisión española.