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Alberto Díaz, el director despedido de ‘Sálvame’ por un escándalo que podría pagar caro

Cambios radicales en Sálvame.

En los últimos años, Sálvame se ha convertido en uno de los programas que más ha marcado tendencia en la pequeña pantalla. Sin embargo, ahora está en horas bajas, porque la dura competencia de otros formatos como Pasapalabra en Antena 3 está consiguiendo que sufran un poco con la ausencia de espectadores.

Por todo ello, Sálvame se enfrenta a profundos cambios ante la crisis de audiencia que vive desde hace meses. Ahora, Mediaset y La Fábrica de la Tele han movido ficha y en la tarde del pasado martes se conoció el despido de dos de los históricos directores del programa, David Valldeperas y Alberto Díaz.

Pero quizás el motivo no era solamente la crisis total que vive Sálvame por sus bajas audiencias. Ahora se suma ahora un nuevo frente que tensa aún más la difícil situación que atraviesa el veterano programa de Telecinco. Según reveló El Mundo, sus más altos responsables están siendo investigados por su presunta participación en una red que se dedicaba a conseguir información privada sobre cientos de personajes famosos.

Los investigadores de la Operación Luna sostienen que “se puede afirmar que es la dirección de Sálvame la propulsora de la búsqueda y obtención de la información íntima reservada”, según consta en el sumario. Las indagaciones comenzaron en 2018, cuando el paparazzi Gustavo González, colaborador habitual del programa, fue imputado por conseguir información privilegiada sobre multitud de celebridades.

Una auditoría de la Policía reveló que uno de sus agentes, Ángel Jesús Fernández Hita, estaba consultando en las bases policiales información privada sobre multitud de famosos. Los investigadores observaron que este policía estaba relacionado con el tertuliano. La Policía pinchó sus teléfonos y consiguió pruebas para acusarles de presuntos delitos de descubrimiento y revelación de secretos.

La Fábrica de la Tele ha sido imputada como responsable mercantil.

En el caso también se ha imputado a La Fábrica de la Tele, productora de Sálvame, que figura como responsable mercantil del caso. También ha salpicado a David Valldeperas, director del programa hasta esta semana, y a siete personas del equipo del programa.

Mediante esta práctica supuestamente se accedió a información confidencial de hasta 140 celebridades, entre ellas Omar Montes, Belén Esteban (que hace unas semanas se enfrentó al tertuliano por este mismo motivo, quizá sin saber hasta dónde se extendía la red), DiStefano y Álex Casademunt.

En el sumario se señala a la dirección de Sálvame como “propulsora de la búsqueda y obtención de la información”, y se indica que algunos de los documentos con los que se mercadeó “afectan a menores de edad y versan sobre denuncias de violencia de género y lesiones”.

Por ahora no se está investigando a Alberto Díaz, que también era director del formato, porque no hay mensajes de Whatsapp como los que sí se han encontrado en relación al resto de acusados. Sin embargo, sigue en el punto de mira de la investigación. Además, Alberto tendrá que trabajar separado de su mujer, la psicóloga Cristina Soria, que se ha convertido en colaboradora habitual de Telecinco.

Hay que destacar que, según indica La Otra Crónica, los investigados se podrían enfrentar a “una pena de prisión de entre 1 y 3 años”. Sin embargo, el delito se acumula por cada una de las víctimas, así que la condena sería muchísimo mayor, al margen de las multas que pudieran establecer.

En un comunicado difundido en la tarde de este sábado 26 de marzo, La Fábrica de la Tele ha negado la información publicada por El Mundo. “Ni la policía ni ninguna autoridad judicial han adoptado ninguna medida de investigación respecto a La Fábrica de la Tele”, aseguró la empresa.

“La Fábrica de la Tele y las personas que la integran han actuado siempre en el marco de la ley y dentro de su actividad periodística y en el legítimo ejercicio del derecho a la información, por lo que son absolutamente falsas las atribuciones de actividad de espionaje”.

“Este periodista colabora en Sálvame y con otros muchos medios de comunicación. En lo relativo a Sálvame, el procedimiento judicial investiga la procedencia de informaciones sobre una veintena de personas protagonistas de la crónica social”, argumentaron desde La Fábrica de la Tele para dejar claro que “ningún director o redactor del programa Sálvame ha tenido nunca ninguna relación con el agente de policía investigado en las actuaciones judiciales”.

“Ni la policía ni ninguna autoridad judicial han adoptado ninguna medida de investigación respecto a La Fábrica de la Tele. Ninguno de los documentos que figuran en el procedimiento judicial proceden de ningún archivo o dispositivo de la productora, ni de ninguno de los miembros del equipo de redacción de Sálvame ni de ninguno de los programas que produce. Y las informaciones que apuntan en esa dirección son falsas”.