Web
Analytics

Apuntan con una pistola en el pecho a un colaborador de Ana Rosa en pleno reportaje

Los reportajes del equipo de investigación del programa de Ana Rosa Quintana nos ponen (casi) siempre un nudo en el estómago, con periodistas infiltrados en barrios tan peligrosos como las 3.000 viviendas de Sevilla o en manifestaciones ultras. Estos profesionales se meten en lugares donde hasta la Policía entra con mucho cuidado, y arriesgan su pellejo para que podamos conocer las historias más truculentas de primera mano. Chapó por ellos.

 

Con la última, que nos ha puesto los pelos de punta, trataban de demostrar lo sencillo que es comprar un arma de fuego en nuestro país, aunque pensemos que esas cosas sólo pasan en Estados Unidos y en las películas de gangsters. El reportero se ponía en contacto con un traficante de armas, y se subía a su vehículo y juntos iban a una vivienda que el periodista no sabía identificar.

Una vez en la casa del traficante, éste se ofrecía a realizar una demostración de lo bien que funcionaba su mercancía “Si quieres te hago una demostración aquí ahora mismo. Aquí ahora mismo, sin peligro ninguno” apuntando al periodista al pecho. “No pasa nada”, llegó a repetir dos veces, mientras el reportero pide que por favor deje de apuntarle.

Finalmente, el delincuente se asoma a la ventana de la casa y dispara dos tiros al aire, y el reportero decide que ha llegado el punto de salir de allí lo más rápido posible. El precio del arma, un revolver del calibre 38, queda fijado por el traficante en 1.100 euros y 50 por las balas. Un chollo que te puede costar la vida.