El bautizo de la discordia: Ana Obregón y Alessandro Lequio, enfrentados por su nieta

El pasado sábado, Ana Obregón celebró uno de los días más felices de su vida: el bautizo de su nieta Anita, fruto de la relación de su hijo fallecido, Alex Lequio, con Carolina Monje. La actriz llegó a la iglesia con la pequeña en brazos, vestida de rosa, y rodeada de su familia y amigos más cercanos. Sin embargo, hubo una gran ausencia que ensombreció el evento: la de Alessandro Lequio, el abuelo paterno de la niña, que no acudió a la ceremonia.
El colaborador de televisión explicó en el programa ‘Vamos a ver’ que no fue al bautizo por respeto a la madre de su hijo, y que tampoco contestó a la llamada de Ana Obregón, que le invitó al evento. “Fue simplemente no contestar, no va con segundas”, aseguró Lequio, que añadió que nunca ha dicho nada ni dirá nada sobre este tema.
Ana Obregón vende la exclusiva del bautizo y Lequio la defiende
Según se ha sabido, Ana Obregón habría vendido la exclusiva del bautizo a su revista de cabecera, y habría destinado el dinero, que podría rondar los 50.000 euros, a la fundación de Alex Lequio. Esta decisión ha generado críticas por parte de algunos sectores, que consideran que la actriz está lucrando con la imagen de su nieta.
Sin embargo, Alessandro Lequio ha salido en defensa de su ex pareja, y ha afirmado que Ana puede vender las exclusivas que quiera, y que el que lo critica es porque ellos no pueden facturar por estas cosas. “La niña es hija legal de Ana y por eso lleva sus apellidos, el resto es darle vueltas absurdas”, ha declarado Lequio, que ha aclarado que él no puede ponerle su apellido a la niña, sino solo como nombre.
Otro detalle que ha generado polémica ha sido el de las velas que se utilizaron en el bautizo, en las que aparecía el nombre y los apellidos de la niña: Anita Lequio Obregón. Algunos han interpretado esto como una provocación a Alessandro Lequio, que no ha podido conocer a su nieta. Sin embargo, el italiano ha zanjado el asunto diciendo que cada uno puede poner el nombre que quiera, y que el párroco solo pide el nombre y el apellido cuando vas a bautizar.