Carmen Porter se rompe al escuchar el escalofriante testimonio de una víctima de Adamuz: «Yo le decía a mi hijo…»

Anuncios

Una tragedia que vuelve a sacudir conciencias.

Hay acontecimientos que atraviesan la actualidad y se instalan en la conversación colectiva con una fuerza difícil de ignorar. Son sucesos que obligan a detenerse, a escuchar y a mirar más allá de los titulares. En ellos confluyen el dolor privado y la dimensión pública, generando un impacto que alcanza a toda la sociedad. La reciente tragedia ferroviaria de Adamuz, en Córdoba, es uno de esos episodios que reabren debates pendientes y emociones contenidas.

El programa *Horizonte*, emitido en el access prime time de Cuatro, volvió a poner el foco en lo ocurrido, recordando que el siniestro dejó 45 personas fallecidas. El espacio conducido por Iker Jiménez apostó por dar protagonismo a las familias, alejándose de cifras frías para mostrar el rostro humano de la pérdida. Entre los testimonios, destacó el de la madre de Agustín, uno de los trabajadores del tren. Su relato volvió a situar el dolor en el centro del discurso.

Anuncios

Agustín tenía una historia marcada por el ferrocarril desde hacía décadas. Había sobrevivido al accidente de Angrois en 2013, pero no logró salir con vida del ocurrido el pasado 18 de enero. Su cuerpo fue localizado tras varios días de búsqueda, lo que añadió angustia a la espera de la familia. Ese contraste entre pasado y presente convirtió su caso en un símbolo especialmente duro para muchos espectadores.

Voces que ponen palabras al dolor.

La madre del trabajador quiso expresarse, aunque pidió hacerlo desde la discreción. «Quiero hablar, pero no quiero salir, porque todo esto es muy duro», explicó, dejando que su hija María del Mar apareciera en pantalla. Fue ella quien trasladó una denuncia clara sobre la situación vivida: «Es la crónica de una muerte anunciada para tripulantes, viajeros, todos». Sus palabras resonaron como una advertencia que iba más allá de una experiencia personal.

Anuncios

Durante la entrevista, se recordó que Agustín llevaba 20 años dedicado a su profesión y que el temor formaba parte de su rutina diaria. Su madre relató un viaje a Pamplona que terminó con un retraso inusual y una frase que ahora cobra otro significado. «Da gracias a Dios, porque al menos hemos llegado», le dijo su hijo entonces. Ese recuerdo se convirtió en una muestra de la tensión constante con la que acudía a trabajar.

También salió a la luz un episodio especialmente revelador sobre las condiciones del trayecto. En una ocasión, el movimiento del tren fue tan brusco que Agustín tuvo que sujetarse al horno de la cafetería para no caer. La emoción se desbordó cuando su madre expresó su frustración ante las compensaciones económicas. «De las 45 [víctimas], ninguna nos merecemos esto. Ahora nos van a dar una indemnización. ¿Para qué la quiero? Si con una indemnización yo no puedo sacar a mi hijo», lamentó entre lágrimas.

Reacciones, decisiones y debate público.

El ambiente en plató se tornó aún más intenso cuando Carmen Porter no pudo contener la emoción. «¿Por qué no han gastado ese dinero en arreglar las vías, que es lo que tendrían que haber hecho?», se preguntó la invitada. Sus palabras apuntaron directamente a una cuestión estructural que sigue generando debate. «Son las vías de Córdoba, de un lado, de otro… Todas», añadió, ampliando la crítica.

Anuncios

La madre de Agustín recordó además que había pedido a su hijo que dejara el trabajo por el miedo constante con el que acudía al tren. «Yo le decía a mi hijo: ‘Deja el tren. Esto no es vida para ti, ni para mí’. Iba al tren con susto», confesó. Cuando el presentador intentó calmar la situación, Porter intervino con una reflexión contundente: «¿Cómo se va a tranquilizar una madre que ha perdido un hijo?». La escena reflejó la dificultad de encontrar consuelo ante una pérdida así.

La hermana del fallecido reiteró que su familia no asistiría al funeral de Estado, al no querer «compartir espacio» con las autoridades. Mientras tanto, el Gobierno anunció un paquete de ayudas inmediatas para los afectados, con una cuantía de 210.000 euros por familia, según el ministro de Transportes, Óscar Puente. Más allá de las medidas oficiales, el suceso ha provocado una oleada de reacciones. Las redes sociales se han llenado de comentarios, mensajes de apoyo y debates sobre lo ocurrido, confirmando que el impacto sigue muy presente en la opinión pública.

Anuncios