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Cristina Pedroche se desnuda y recibe un brutal rapapolvo de un usuario “Eres una ignorante”

Echábamos mucho de menos a nuestra querida Cristina Pedroche. La colaboradora de Zapeando es una adicta al deporte de riesgo “charco que veo, charco en el que me meto de cabeza”, y hace unos días celebraba en sus redes sociales la eliminación de las azafatas en las carreras de Fórmula 1. Hasta aquí todo normal, un personaje mediático tiene una opinión sobre un tema polémico y la publica en sus redes, siendo aplaudida por unos y criticada por otros. Lo de todos los días, vaya. Pero el problema surge cuando dices una cosa y, dos semanas después, haces justo todo lo contrario.

¿Y qué es lo que hizo la esposa del cocinero David Muñoz (o Dabiz Muñoz)? Pues publicar una fotografía en su perfil de Instagram completamente desnuda donde hacía publicidad de un perfume. Entonces, a ver si nos aclaramos, Cristina: ¿Las azafatas de la Fórmula 1 están mal porque con su trabajo cosifican a la mujer, pero esta publicidad –por la que has cobrado una pasta– está bien y es feminista? Dale una vuelta (o dos) porque no parece muy coherente.

Entre los muchísimos usuarios que han criticado a la colaboradora destaca Henar Padin Álvarez, que en su perfil de Facebook le dedicaba una dura carta a la Pedroche. Un publicación que ha corrido como la pólvora por internet, convirtiéndose en uno de los fenómenos virales de la semana.

“Querida Cristina:
Las azafatas de la F1 no, pero esto sí, verdad? Porque esta eres tu y no es otra? Porque es un producto tuyo y te beneficia? Esto no es usar el cuerpo femenino como un producto de marketing? Se la colaste a algunos con el discursito feminista de fin de año, desgraciadamente…

Amiga, feministas eran las mujeres que lucharon para que hoy tu puedas conducir, votar, tener la pareja que decidas y salir en bolas a hacer el ridículo con tu botecito de perfume. Feminista es una madre que se niega a aguantar un matrimonio infeliz y saca a delante a sus hijos sola, trabajando y luchando cada día por ellos. Feminista es la mujer que le enseña a su hija que con esfuerzo puede ser lo que quiera, cuando quiera y como quiera. Feminista es mi suegra, que perdió a su marido con 33 años y sacó sola a delante a dos hijos adolescentes, que luego perdió a su padre y a su madre y se quedó sola, pero sonríe cada día, va al trabajo y lo da todo con una sonrisa, es generosa, alegre y cariñosa. Feminista es la madre que le explica a sus hijas que el ejemplo a seguir no es la chica semi desnuda de la tele que ha dicho frases como “Algún día tendré hijos y los querré, pero no tanto como a mi marido”, “Yo es que soy un poco tío en algunas cosas. Me encanta el deporte, la velocidad, el fútbol…”.
Feminista es la doctora o enfermera que un día agarra su maleta y se va lejos de su casa, porque no permiten que haya mujeres en el mundo que tengan que sufrir cosas como parir solas medio de África, desprotegidas, abandonadas en cualquier esquina.
Feminista es mi hermana mayor, que a pesar de lo difícil que se lo puso la vida, educó a una hija maravillosa esforzándose, trabajando y renunciando a muchas cosas buenas que se merecía, hasta encontrar un hogar maravilloso para su familia, que sin ella no son nadie. Feminista es la profesora que educa en la igualdad y el respeto. Feminista es la mujer que rechaza un trabajo en el que considera que no se la está tratando con la dignidad que merece. Feministas son las alumnas que no permitieron que un profesor discriminara a su compañero por ser homosexual, o a sus compañeras por como iban vestidas. Feminista es la joven que sale de su casa armada hasta los dientes dispuesta a defenderse, harta de ser maltratada y violada, solo porque ha nacido en un país que lo permite. Feminista es la niña que recorre cada día kilómetros arriesgando su vida para poder llegar al colegio y aprender, para poder llegar a estar ante un puñado de políticos explicando lo mal que lo ha pasado y lo mucho que sus compañeras necesitan ayuda.

Feministas son ellas, Cris. Tu eres una ignorante. (Esta frase antes terminaba de otra manera, con otra palabra. Gracias a todos los que, con muchísimo respeto me hicisteis ver qué la palabra que había elegido para terminar esta frase no era la correcta. Payasa no era la palabra que debería haber puesto desde un principio. Porque como bien me comentasteis algunos por privado, los payasos y payasas tienen mucha más sensibilidad y profundidad que la persona a la que me estaba refiriendo. Gracias por eso, y por hacerme ver que usar esa palabra despectivamente hacia ella era un error. Y gracias a los que me hicisteis ver otros puntos de vista con mucho respeto e inteligencia, he tenido conversaciones interesantísimas con gente muy distinta gracias a esta publicación. No sabía ni pretendía que esto llegaría tan lejos, pero solo por eso merece la pena. Gracias)

Pd: Compra el perfume de la Pedroche, que lo vende muy bien! (Chica no incluida)