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Críticas a Kiko Matamoros por lo que no se vio de su rifirrafe en directo con Rocío Carrasco

“No voy a ser el pimpampum de oportunistas”.

La semana pasada, Rocío Carrasco se estrenó como defensora de la audiencia en Sálvame. Sin embargo, y como era de esperar, su llegada al programa no ha estado exenta de polémicas.

Todos los espectadores fueron testigos del encontronazo que se produjo entre Carrasco y Kiko Matamoros, que no dudo en reprocharle su papel como madre. El tertuliano llegó incluso a hacer llorar a su nueva compañera después de recordarle la paliza que Rocío Flores le propinó con quince años.

“¿Cómo no me va a doler si la paliza me la dio a mí?”, se preguntó Rocío cuando Kiko sacó el tema. La hija de “la más grande” le recordó a Kiko que igual que “una pera es una pera”, una paliza “es una paliza”.

“He sido coherente con la ley de protección del menor”.

Al día siguiente, el colaborador regresó a Sálvame y viendo las imágenes declaró que quería ser “generoso”, pero advirtió: “Lo que no voy a ser es idiota ni me voy a convertir en el pimpampum de oportunistas”. Y es que el colaborador no entiende que Rocío permita que se hable de su hija en términos de “pandillera”, o que deje que se hable de la “paliza” por la que condenaron a Rocío Flores.

Muchos de los colaboradores se van a someter a un polideluxe sobre Rocío, y Kiko se mostró dispuesto: “Si queda alguna duda, esta noche las despejaremos”. Eso sí, Kiko terminó con una advertencia a Miguel Frigenti: “He leído un tuit tuyo que es delictivo”, a pesar de que el aludido ya lo había borrado.

La discusión que tuvo lugar detrás de cámaras entre Rocío Carrasco y Kiko Matamoros.

Cabe destacar que en un primer momento no se vio todo lo que ocurrió entre Matamoros y Rocío Carrasco. Al día siguiente, revelaron lo que ocurrió durante una de las pausas de publicidad, cuando la tensión que se había acumulado en plató terminó saltando por los aires.

“¡Qué no la estoy culpabilizando a ella de nada!”, explotó Kiko después de que le acusaran de estar atacando a Rocío Carrasco. Ante eso, la aludida le recriminó que la había culpado de no llevar a su hijo al médico y de dejarle tirado en un colegio, entre otras cosas. “Me dice Miguel Frigenti: No te achantes. Y digo: Si no me achanto. Yo lo que no quiero es liarla el primer día”, dijo Rociíto.

Sin embargo, Matamoros se negó a dar su brazo a torcer. “Cuando sucedió eso la niña tenía quince años. De lo que haga ahora podrás decir lo que te salga de los…”, insistió. La defensa a ultranza de la hija de Antonio David llamó mucho la atención de sus compañeros, que no dudaron en tacharlo de obsesión.

María Patiño recordó una reflexión que había hecho Jorge Javier Vázquez. “Esto me lo dijo a mí un día una psicóloga: La libertad de Rocío Carrasco no concilia con la libertad de Rocío Flores. Y eso hay que asumirlo. La libertad de poder contar tu historia no concilia con que Rocío Flores salga de alguna manera perjudicada”, comentó la tertuliana.

“Esta obsesión de proteger a Rocío Flores por parte de Kiko Matamoros es algo que me llama la atención”, incidió Patiño. “La protege más a ella que a sus propios hijos. Me llama mucho la atención”.