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Criticas a Lydia Lozano por su presencia en La Palma: la pillan buscando a “gente que lo esté pasando mal”

“Mi madre es de El Paso”.

El tema de más actualidad en nuestro país en estos momentos es la erupción del volcán de La Palma. Hasta el momento ha sido el culpable del desalojo de miles de personas de sus viviendas, sin descontar que ha destrozado, entre otras cosas, unas 166 casas y zonas de cultivo.

En Sálvame estuvieron haciendo un seguimiento de lo que está ocurriendo en La Palma, un detalle que gustó a los espectadores ya que daba relevancia al drama que están viviendo tantas personas. Lydia Lozano se convirtió en improvisada corresponsal en La Palma, ya que da la casualidad de que tiene a casi toda su familia materna en la isla.

Solo unos minutos después de su llegada a la isla de La Palma, una afectadísima Lydia Lozano habló en directo. La periodista es original de la isla y tiene a toda su familia en la zona más afectada por la erupción del volcán Cumbre Vieja.

Lydia Lozano se desplazó hasta la isla de La Palma para poder informar y conocer de primera mano el estado de los afectados por la erupción del volcán Cumbre Vieja. Conectaron con ella también desde Ya Es Mediodía, ya que la casualidad quiso que en plena conexión en directo con Sonsoles Ónega, la reportera Arantxa de Fez fuera testigo del tierno abrazo de Lydia Lozano a una trabajadora de la zona,

La reportera hablo con ella, que entre lágrimas relató que está en constante contacto con sus familiares. “Estamos todo el rato con el chat de primos, el chat de tíos… Todo el rato, tengo familia aquí…”, dijo.

“Mi madre es de El Paso, mi hermano vive en El Paso…”, aseguró una Lydia que conoce de primera mano cómo sufrieron los palmeros la erupción del año 49. Aquella tragedia fue vivida por su madre, que está viendo como una vez más las fuerzas de la naturaleza golpean con fuerza a sus seres queridos. “Mi familia tiene plataneras, el etnólogo que es mi primo…”, contó.

Un palmero ha grabado a la periodista y le ha recriminado que vaya buscando desgracias.

Sin embargo, en sus primeras horas en La Isla Bonita ha recibido numerosas críticas por su forma de abordar la tragedia. Se hizo viral un vídeo en el que un voluntario palmero increpa a la periodista porque, según él, le pidió ayuda para encontrar historias dramáticas. “¿Puede usted decir lo mismo que acaba de decir al llegar? ¿Qué necesita?”, le preguntó al inicio de la grabación.

“Necesito a alguien que me cuente que necesita ayuda. Necesito a gente que lo haya pasado mal”, reconoció ella. “Me parece muy fuerte que nada más llegar digas hola, soy de Sálvame, necesito a gente que lo esté pasando mal”, le reprochó el ciudadano.

“Yo he estado en El Fuerte, llevo toda la mañana con gente que me pide que haga directos para que se vea que lo están pasando mal, que necesitan comida y dinero…”, espetó Lydia. Su interlocutor la interrumpió para preguntar “¿La publicidad que genere ese amarillismo lo van a donar a la causa?”.

Mientras la colaboradora respondía a esa cuestión, el hombre cortó el vídeo. Después, apareció ya sin la colaboradora de Sálvame explicando a cámara el motivo de su enfado: “Lo primero que hizo nada más llegar es decirme “búscame a gente que haya pasado una desgracia”. Todos los medios que están pasando por aquí son muy educados, han ido a grabar la ayuda que está llegando y no han buscado la desgracia ajena ni el amarillismo”, explicó.

Cuestionados directos.

Lydia Lozano también recibió muchas críticas por las conexiones en directo que hizo en la tarde del miércoles desde La Palma. A juicio de muchos espectadores, la colaboradora de Sálvame abordó la tragedia con poca delicadeza, especialmente en su forma de tratar a los ciudadanos que estaban volviendo a sus casas para recoger lo que pudieran antes de que fueran engullidas por la lava.

La periodista, que en varias ocasiones no pudo contener la emoción, se quedó en blanco en varias ocasiones y reconoció no saber qué preguntar a las personas que se enfrentaban a una situación tan complicada. En otro momento, intentó hablar con los bomberos que se encontraban guiando los desalojos, saltándose el cordón policial. Esto provocó que los agentes tuvieran que perseguirla para indicarle, molestos, que volviera a su sitio.