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Denuncian a esta cafetería de Logroño por añadir un “comentario” sobre sus hijos en el ticket

El verano es la época del año en la que más abundan los “sablazos” en bares y restaurantes. Sobre todo aprovechando la llegada de extranjeros a nuestro país para pasar unos días de descanso, algunos con mucho poder adquisitivo y bastante crédulos, hay hosteleros –ojo, que estamos hablando de algunos y para nada de todo el sector– que pueden llegar a subir los precios hasta un 50% respecto a los precios en invierno… una locura que, por supuesto, también salpica a los turistas españoles.

Por ejemplo, hace poco conocimos el caso del comensal de un restaurante, que se encontró en la cuenta con un concepto completamente inesperado: un extraño pago llamado “servicio de lavandería, por el que cobraban al usuario nada más y nada menos que 3,50 euros —1,75 por persona.

Pero este verano no sólo hemos conocido los “robos a datáfono armado”, y en una cafetería de Logroño, además de cobrar un suplemento que nadie sabe de dónde sale, también se permiten faltarle el respeto a sus clientes. Ver para creer.

La cuenta, de un importe de 9.10 euros, consistía en 3 croissants, 2 cafés con leche, 1 zumo de naranja, 1 café solo, 1 Cola Cao y una nota escrita a bolígrafo en la parte superior que decía “niños repelentes”. Esta broma entre camareros –sin maldita gracia– ha tenido lugar en la cafetería Granier de Víctor Pradera de Logroño, y la familia ya ha denunciado el hecho ante Consumo:

“Lo que empezó como una agradable merienda en familia acabó en un cachondeo con nuestros hijos de por medio. Justo en la parte de arriba del ticket, escrito a boli, se podía leer la anotación ‘niños repelentes'”. Ha explicado la madre de los pequeños, que estaba acompañada de los abuelos y un tío de los niños.

Ante nuestro desconcierto -los niños no habían dado guerra alguna y al principio pensábamos que se trataba de una broma-, nos acercamos a la barra para que nos explicasen la ‘notita’, y unos suplementos que por cierto tampoco entendíamos, y la única explicación que recibimos fue que ‘eso eran cosas entre ellas’ -las camareras-“.