El milagro de TikTok: dos hermanas gemelas separadas al nacer se reencuentran gracias a las redes sociales
El internet no solo sirve para entretenerse o informarse, sino que también puede cambiar vidas. Eso fue lo que le pasó a Amy Khvitia y Ano Sartania, dos hermanas gemelas que fueron separadas al nacer y que se reencontraron gracias a TikTok, la popular aplicación de vídeos cortos. Su historia es tan increíble que parece sacada de una película, pero es real y conmovedora.

Todo empezó en 2014, cuando Amy, que entonces tenía 12 años, vivía con su madrina cerca del Mar Negro. Una noche, estaba viendo el programa Georgia’s Got Talent y se quedó paralizada al ver que una de las concursantes era idéntica a ella. Era Ano, que participaba en un número de baile Jive junto a su pareja. Amy no podía creer lo que veía y pensó que se trataba de su hermana gemela perdida.

“Todo el mundo llamaba a mi mamá y le preguntaba: ‘¿Por qué Amy está bailando con otro nombre?’”, recordó Amy. Sin embargo, cuando le contó lo que había visto a su madre, esta le restó importancia y le dijo que solo era un parecido casual. “Todo el mundo tiene un doble”, le dijo Amy a su madre. Pero ella no se convenció y guardó en su memoria el rostro de Ano, esperando volver a verla algún día.
El reencuentro gracias a la famosa aplicación de vídeos.
Siete años después, en 2021, Ano, que ya tenía 19 años, estaba navegando por las redes sociales y se topó con un vídeo de una chica que le resultó extrañamente familiar. Era un clip de TikTok en el que Amy se hacía un piercing en la ceja y lucía el pelo azul.

Ano pensó que era ‘genial’ que la creadora de contenido se pareciera tanto a ella y se propuso encontrarla. Después de buscar sin éxito alguna información de contacto de la mujer en línea, compartió el vídeo de TikTok en un grupo de WhatsApp de la universidad y pidió ayuda.
Para su sorpresa, alguien del grupo de chat conocía a Amy y pronto las puso en contacto por Facebook. Amy reconoció al instante que Ano era la chica que había visto en Georgia’s Got Talent años atrás, y le escribió diciendo que la había estado buscando ‘durante mucho tiempo’.

Las dos decidieron encontrarse en persona por primera vez en un centro comercial, donde quedaron en la cima de una escalera mecánica. Al verse cara a cara, supieron que tenían que ser familiares, pero no sabían cómo. “Era como mirarse en un espejo, la misma cara, la misma voz. Yo soy ella y ella es yo”, dijo Amy.
Las dos empezaron a hablar y a descubrir que tenían muchas cosas en común: la misma fecha de nacimiento, el mismo lugar de origen, el mismo tipo de sangre, el mismo lunar en el cuello… Entonces, decidieron enfrentarse a sus familias y preguntarles qué estaba pasando. Fue después de esas difíciles conversaciones que las mujeres se enteraron de que habían sido adoptadas por separado unas semanas después de nacer en 2002 en el hospital de maternidad de Kirtskhi.
Al indagar más en sus historias, las dos se dieron cuenta de que los datos escritos en sus certificados de nacimiento eran ‘falsos’. Más tarde se supo que tanto las madres adoptivas de Amy como de Ano fueron informadas de que había bebés no deseados en el hospital, que ya fue demolido, y que tendrían que pagar para llevárselos a casa.
Se dice que ninguna de las familias adoptivas sabía que las dos eran gemelas y que no se habían dado cuenta de que comprar bebés era ilegal. Según la publicación, ninguna de las familias quiso revelar cuánto dinero se intercambió y por qué los datos en los certificados de nacimiento eran diferentes. Tras su reencuentro, las gemelas han vuelto a ver a su madre biológica, Aza. Ella afirma que cayó en coma después de dar a luz a las dos y que luego le dijeron que sus hijas habían muerto. Desgraciadamente, las gemelas no son las únicas víctimas de este ‘mercado negro de bebés’ georgiano, ya que la periodista Tamuna Museridze descubrió que ella también fue adoptada en 2021.
Desde que descubrió detalles incorrectos en su propio certificado de nacimiento, Tamuna ha trabajado incansablemente para reunir a cientos de familias. Respecto a la supuesta operación de adopción georgiana, le dijo a la publicación mencionada: “La magnitud es inimaginable, hasta 100.000 bebés fueron robados. Fue sistemático”. En 2002, el gobierno georgiano inició una investigación sobre este período de tráfico de niños y en 2005 cambió su legislación de adopción. Un año después, el gobierno reforzó las leyes contra la trata de personas, haciendo más difíciles las adopciones ilegales.