Un giro inesperado en el caso del español acusado de matar a un cirujano en Tailandia.
Daniel Sancho, el joven español que lleva más de cuatro meses en una cárcel tailandesa, podría tener una esperanza de salir de su pesadilla. Sus abogados, Carmen Balfagón y Marcos García Montes, han convocado una rueda de prensa urgente para presentar nuevas pruebas y denunciar graves irregularidades en la investigación que lo señala como el autor del brutal asesinato y descuartizamiento del cirujano plástico Edwin Arrieta, ocurrido a principios de agosto en Bangkok.

Los letrados han mostrado su indignación por el trato que ha recibido Sancho por parte de las autoridades tailandesas, que lo han sometido a una serie de violaciones de sus derechos fundamentales. Según han explicado, la policía le hizo una falsa promesa de que si confesaba el crimen, sería deportado rápidamente a España, donde podría afrontar un juicio más justo.
Sin embargo, esa confesión nunca se produjo, ya que Sancho siempre se ha declarado inocente y ha mantenido que los cuchillos y las bolsas de basura que compró el día del crimen eran para un proyecto de televisión que estaba preparando. Sin embargo, esa versión no aparece en la transcripción de su declaración, que fue manipulada por la policía, que le hizo firmar un documento en tailandés sin la presencia de un abogado ni un traductor.
«Él nunca confesó que había matado al señor Arrieta, sino que…»
Además, los abogados han revelado que Sancho fue obligado a participar en una reconstrucción de los hechos, en la que los agentes le indicaban cómo tenía que actuar y qué tenía que decir, y que fue grabada y difundida por los medios de comunicación, vulnerando su presunción de inocencia. Balfagón ha asegurado que el hijo de Rodolfo Sancho, un conocido actor español, nunca admitió haber matado a Arrieta, sino que se defendió de una agresión por parte del cirujano, que le causó varias heridas defensivas. García Montes ha añadido que el caso no puede ser considerado como un homicidio premeditado, sino como un homicidio imprudente, y que por tanto, no puede conllevar la pena de muerte, como se ha especulado.
Los letrados también han puesto en duda la validez de las pruebas que supuestamente incriminan a Sancho, como el cuchillo con el que se habría cometido el crimen, que nunca les ha sido mostrado, o la autopsia del cadáver de Arrieta, que no determinó la causa exacta de la muerte. Asimismo, han criticado la falta de rigor en la preservación de la escena del crimen, que no fue debidamente custodiada y que pudo haber sido contaminada por terceras personas. Por último, han denunciado que la detención de Sancho se basó en un motivo falso, ya que la policía le acusó de estar en situación irregular en el país, cuando en realidad tenía su pasaporte y su visado en regla.
#EnDirecto | Los abogados de Daniel Sancho: «Él nunca confesó que había matado al señor Arrieta. Él confesó que hubo una pelea y que había procedido a desmembrarlo. Nada más» pic.twitter.com/AVEYGeYDAq
— Europa Press (@europapress) January 12, 2024
Los abogados han pedido que se revise el caso y que se respeten los derechos de Sancho, que se encuentra en una situación de extrema vulnerabilidad y angustia. Han solicitado que se le conceda la libertad provisional bajo fianza, que se le permita comunicarse con su familia y que se le garantice un juicio justo y transparente. Han expresado su confianza en que las nuevas pruebas y las irregularidades denunciadas puedan cambiar el rumbo del caso y demostrar la inocencia de Sancho.