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El deporte español de luto: fallece demasiado joven Emma Roca

Una de las grandes.

La noticia ha causado un impacto enorme en el mundo del deporte, sobre todo en Cataluña. La secretaría de deportes ha expresado el duelo por la muerte de “un referente de los deportes de montaña”.

Se trata de Emma Roca. La polifacética deportista, pionera de las carreras de montaña en Cataluña, falleció en la madrugada del pasado viernes en su casa de Bellver de Cerdanya. Emma era madre de tres hijos.

Deportista, bombera y empresaria, la riatleta llevaba semanas hospitalizada por una enfermedad. Desde el departamento catalán de deportes destacaron su figura “como practicante y como científica, vertiente en la que trabajó para mejorar los estilos de vida saludable”. Su personalidad y su gran vitalidad trascendieron el ámbito deportivo.

Como deportista, Emma destacó como participante de triatlones, duatlones, y otras competiciones extremas como ironmans y maratones. También hizo ultramaratones de montaña, y otras disciplinas como bici de montaña o raids de aventura —competición de varias disciplinas, desde atletismo a ciclismo y escalada, que mide la resistencia y la orientación de los participantes—. Emma fue campeona del mundo en esta competición de obstáculos en la naturaleza.

Su capacidad de superación le llevó a encabezar el equipo español de la FEDME de esquí de montaña. Participó en la Copa y el Campeonato del Mundo, y también en la Copa y el Campeonato de Europa. Además, en el ámbito catalán, integró el equipo autonómico de montaña y maratones en la Copa y el Campeonato de España, así como las máximas competiciones europeas.

Por todo esto, en el deporte catalán tienen la sensación de haber perdido a una pionera, y una de las grandes.

Bombera, bioquímica y madre de tres hijos.

Nacida en Barcelona, Emma era una amante de la naturaleza que vivía desde hace años en Bellver, una pequeña localidad del pirineo catalán. Era funcionaria de los Bomberos de Cataluña, doctora en Bioquímica, madre de tres hijos, dos de ellos mellizos, y autora de tres libros.

Emma era una de las 40 mujeres funcionarias de los Bomberos de la Generalitat. De hecho, encabezó una campaña para promover la igualdad de género dentro del cuerpo. En el año 2000 empezó su carrera como bombero profesional en la localidad barcelonesa de Sant Celoni.

Después estuvo como voluntaria en agrupaciones forestales. Su vocación venía de lejos: cuando era adolescente, se quemó un bosque cerca de su casa, y “ahí empezaron mis ganas de querer ayudar como voluntaria”, según explicó en una entrevista a El Segre en febrero de 2020.

En los veranos trabajaba de forestal, y el resto del año se sacaba la carrera de Bioquímica en la universidad. Posteriormente se presentó a las oposiciones para entrar de bombero. Hasta 2014 estuvo en el Grupo de Actuaciones Especiales, el GRAE, donde casi sufre un accidente mortal.

“Íbamos de rescate a la Val d’Aran y el helicóptero entró en pérdida, nos quedamos a medio metro del suelo”, contó ella misma. En ese decidió ser “bombera normal”, pensando en su familia: “no podía dejar a mi marido viudo con tres hijos pequeños”, contó.

Además, Emma también era empresaria. Había sido nombrada hace poco presidenta de la cooperativa de usuarios y trabajadores Incorpora’m. Desde esa plataforma, fomentó la integración social y laboral en la comarca catalana de la Cerdaña.

Recientemente se había puesto al mando de un proyecto para producir escaramujo, un fruto silvestre considerado por los nutricionistas como un superalimento.

El ayuntamiento de Bellver de Cerdanya expresó su dolor a través de un comunicado: “La recordaremos colaborando con el pueblo, llevando a cabo proyectos, y como no, corriendo por los caminos y los senderos”, dijeron.