
Una reseña un tanto desproporcionada
Esto es lo que ha ocurrido según el testimonio de un cliente, publicado a través de la cuenta de Twitter @soycamarero. En su mensaje, esta persona no se cortó en absoluto y redactó una enumeración con múltiples sugerencias que, según su criterio, servirían para optimizar el funcionamiento del establecimiento.
Entre sus recomendaciones se incluían detalles como la cantidad exacta de hielo que se debería añadir a un refresco, o la manera adecuada de realizar la limpieza de las mesas. Todo ello expresado con una ortografía bastante deficiente.
Cuando el cliente va de inspector de negocios 🤣, lo que no ha inspeccionado es un diccionario. pic.twitter.com/wNrZ4d5IYl
— Soy Camarero (@soycamarero) May 3, 2025
La aplaudida reacción del local
Lejos de ignorar la crítica, los responsables del bar optaron por contestar. Lo hicieron abordando cada una de las observaciones del cliente, respondiendo punto por punto sin dejarse nada en el tintero.
El intercambio concluyó con una frase que no dejó indiferente a nadie y que fue ampliamente celebrada en redes: “He respondido con la misma maldad que lo has hecho tú, mi negocio es un negocio humilde”.