La despedida de una gran dama.
Marisa Paredes, una de las actrices más emblemáticas del cine y teatro español, deja tras de sí un legado que va más allá de los escenarios. Nacida en el corazón de Madrid, en el número 13 de la Plaza de Santa Ana, creció rodeada por el bullicio cultural del barrio que moldearía sus sueños. Desde niña, el Teatro Español fue para ella más que un edificio: fue la promesa de un destino que cumplió con creces, convirtiéndose en una de las grandes figuras de la interpretación en nuestro país.

Este miércoles, el teatro que fue testigo de sus primeras fantasías infantiles se convirtió en el lugar donde amigos, familiares y seguidores le ofrecieron su último homenaje. Sobre el escenario, su féretro descansaba rodeado de flores, con una fotografía de la actriz presidiendo la ceremonia. La atmósfera estuvo impregnada de respeto y emoción, una despedida multitudinaria para quien marcó generaciones con su talento y su carácter único.
Los rostros del cine se despiden.
El adiós a Marisa Paredes reunió a algunos de los nombres más destacados del cine español. Directores como Juan Antonio Bayona, Pablo Berger y el dúo creativo ‘Los Javis’ compartieron espacio con actores y actrices de la talla de Bibiana Fernández, Rossy de Palma o José Sacristán. Todos coincidieron en destacar no solo su maestría en escena, sino también su compromiso y calidad humana.

La emoción se hizo especialmente palpable en las palabras de su hija, María Isasi, y de su pareja, Chema Prado. Visiblemente afectados, ambos agradecieron el apoyo de los medios y el cariño del público en un momento tan difícil. Isasi, conmovida, tomó la palabra para recordar la valentía de su madre, una virtud que, según ella, definió tanto su vida personal como profesional.
Un legado de lucha y valentía.
«Muchísimas gracias por estar a todos aquí con ella despidiéndola. Ella admiraba mucho la prensa, la valentía de la prensa», comenzó María Isasi, con la voz entrecortada. Su discurso, lleno de admiración, no solo recordó a Marisa Paredes como una artista excepcional, sino como una luchadora incansable por los derechos sociales.
María Isasi, hija de Marisa Paredes, agradece las muestras de cariño y la recuerda como a "una diosa valiente y luchadora": "Deja un legado de lucha por los derechos" https://t.co/kaLGF55irh pic.twitter.com/z2npYGGA6O
— Europa Press (@europapress) December 17, 2024
En sus palabras, Isasi resaltó el espíritu combativo de su madre, quien siempre estuvo «en primera línea de fuego, luchando por los más desprotegidos». Añadió que «la manera más hermosa de rendirle homenaje es ser valiente» y luchar por un mundo más justo y en paz. Este mensaje, cargado de emotividad, arrancó lágrimas y aplausos de los presentes.
Un fallecimiento que demasiado temprano, trágicamente tan solo dos días después de que este domingo estuviese viendo a su hija en el teatro. Ella misma lo ha explicado entre lágrimas a la prensa: «Estuvo viéndome, sí, precisamente en ese escenario, en el Teatro Español, nuestra última función de Luces de Bohemia, muy emocionada y muy feliz».
Una despedida llena de amor.
Entre lágrimas, Isasi pidió: «Por favor, tomadla como ejemplo; solo así cambiaremos el mundo y lo haremos un mundo mejor». Sus palabras resonaron con fuerza en un público que despidió a Marisa Paredes con un aplauso unánime, como símbolo de gratitud y admiración.

La partida de Marisa Paredes deja un vacío difícil de llenar, pero su legado, tanto artístico como humano, seguirá vivo. Como dijo su hija, ahora toca aprender a caminar sin ella, pero con su ejemplo guiando el camino. Una despedida que refleja no solo la grandeza de una actriz, sino el impacto de una mujer que luchó por hacer del mundo un lugar mejor.