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El enfado de Miguel Vilas de GH17 con Sandra Barneda que nadie entiende

Está como una cabra, pero es nuestra cabra. El bueno de Miguel Vilas fue uno de los concursantes que más juego dio –incluso por delante de los dos finalistas– en la última edición de ‘Gran Hermano’. El gallego protagonizó uno de los momentos más bochornosos que se recuerdan en el reality de Telecincoquemando su peluquín en el jardín de la casa, en una especie de ritual de purificación de todos sus complejos.

Y esto tiene mucho mérito, ojo, porque superar a tantos y tantos participantes que, durante diecisiete ediciones, han puesto todo su empeño y voluntad en hacer el ridículo para que no los echasen del programa es, como decíamos, para quitarse el sombrero. O el peluquín. Enhorabuena, Miguel.

Pero no sólo de peluquines quemados en una barbacoa se alimenta la fama de un ex concursante de Gran Hermano, y el gallego publicaba hace unas semanas una fotografía en su cuenta de Twitter donde aparecía a punto de pasar por las manos de un cirujano plástico con el siguiente mensaje: “Hace 3 meses cambié mi estilo de vida, pero no es rentable a fin de mes. Hoy me someto a mi mayor cambio! Ahora toca dormir💤. Nos vemos pronto!”. 

Pero lo mejor estaba por llegar. Miguel, después de algunos días sin conectarse a las redes sociales –suponemos que descansando tras su operación estética–, flipaba al ver que algunos medios lo daban por muerto. Y no, no estaba muerto, que estaba de parranda. 

Y claro, después de tanta operación, tanto cambio de look y tanto postizo a la barbacoa, el gallego no podía consentir que ahora venga Sandra Barneda y le copie el estilismo. Faltaría más. Barneda se presentó en el último ‘Supervivientes: Conexión Honduras” con el pelo trenzado y una coleta, también en forma de trenza, que le caía sobre un hombro.

Y Miguel, que por alguna razón que nadie conoce, publicó una captura de pantalla en su cuenta de Instagram, que anteriormente había retocado con dos meteoritos a punto de impactar contra la presentadora. El mensaje que acompañaba la imagen era un escueto “copiota”, que, suponemos, tiene sentido en el mundo de Miguel.