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El gesto de las compañeras de prisión de Ana Julia que los funcionarios quieren cortar de raiz

Este martes 20 de marzo se cumplen seis días y cinco noches del encarcelamiento en la prisión almeriense de El Acebuche de Ana Julia Quezada, la asesina confesa del pequeño Gabriel Cruz. Según se ha sabido durante las últimas horas, Ana Julia por lo visto no tiene contacto con ninguna otra reclusa, sólo con la presa de confianza que le acompaña 24 horas.

Uno de los principales objetivos del centro penitenciario en el que está recluida la asesina confesa de Gabriel es evitar que se autolesione. Por ese motivo, el centro penitenciario ha tenido que aplicar el régimen más seguro y más duro de la cárcel: el de aislamiento. Un régimen que le impide comer con el resto de presas o salir al patio con ellas.

Por lo visto, Ana Julia solo sale al patio cuando no hay ninguna presa en el lugar, y tampoco realiza ningún tipo de actividad fuera de su celda. Las comidas las realiza en esas cuatro paredes, y la única información que recibe del exterior es a través de un televisor instalado en el habitáculo.

En esta línea, Los funcionarios de la prisión han retirado los dibujos de “pececitos” que las reclusas habían hecho y colgado en zonas de la prisión, solidarizándose con la familia del niño.

Los “pececitos”, como sabréis, se han convertido en símbolo de homenaje a Gabriel después de que así lo pidieran los padres, ya que el pequeño de mayor quería ser biólogo marino.

De este modo, el personal de la prisión pretende evitar tensiones ya que, según fuentes penitenciarias, “es un módulo catalogado como de respeto, y si no se cumple, se le tendrá que trasladar”.

Además, según revela Antena 3, Ana Julia ha pedido a su familia dinero para “cigarros y café” y, según ha explicado su abogado, Esteban Hernández, se encuentra bien, toma tranquilizantes y antidepresivos y se ha mostrado “arrepentida”.

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