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El hijo de Antonio Orozco, de morir su madre a convertirse en un artista con 13 años

Jan sigue los pasos de su padre en el mundo de la música.

Recientemente, Antonio Orozco se derrumbó en pleno directo en un concierto organizado por Cadena 100 para apoyar a la Asociación Española Contra el Cáncer. El cantante no duda en prestar todo su apoyo cuando se le requiere para la causa, y es que le toca muy de cerca.

Susana Prat, la que fuera pareja del cantante Antonio Orozco y madre de Jan, su hijo, falleció en 2017 víctima de esta enfermedad. A pesar de que habían terminado su unión sentimental hace unos años, la relación entre Antonio Orozco y Susana era inmejorable. Además de la paternidad, les unía una empresa de comercio de muebles y artículos para el hogar, Semillas de Silencio.

“Mi hijo sacó de mí la poca vergüenza, pero es la viva imagen de su madre. Ella es un ejemplo; yo quiero ser como su madre, la amo, la adoro, la respeto y todos los días la miro como si fuese el último minuto que la voy a tener”, contó recientemente el cantante catalán.

Pero no es lo único que el joven Jan ha sacado de su padre: también el talento musical. En el mundo de la música es muy habitual que los hijos sigan los pasos de sus padres, y el joven, pese a sus 13 años, ya domina a la perfección varios instrumentos y tampoco se le da nada mal cantar.

Llega a la industria musical siendo un virtuoso de los bombos y platillos, aunque también toca el piano, el bajo, compone y produce sus propios temas. Por si fuera poco, también se presenta como un virtuoso del dibujo.

No es de extrañar que el niño tenga un talento natural para la música. En su casa son frecuentes las reuniones de Antonio Orozco con sus amigos. Pablo López, Malú, Alejandro Sanz o Alborán se encuentran entre los cantantes que frecuentan ese domicilio. Allí, pasan largas horas a la guitarra y al piano mientras entonan canciones famosas.

Hace tres años, el que fuera coach de La Voz desveló que su hijo “es una sorpresa tras otra. Es un delirio. Pablo López dice que estamos todavía a tiempo de eliminarlo”.

Los trabajos del propio Antonio Orozco, antes de ser presentados en público, pasan por el filtro del joven. El cantante relató en El Hormiguero que “no le hace mucha ilusión escuchar mi música”. Sin embargo, sí que “se mete en todo lo que hago y me recomienda unos arreglos u otros”.

Antonio Orozco explicó que “le sacas de la música de los suburbios de Los Ángeles y no le interesa nada. Está colgado de Compton y el hip hop de los 80 de la costa oeste. Pero también le interesa el rap actual y gente del primer reguetón de Puerto Rico”.

El pequeño ha encontrado en su faceta artística una vía de escape, tras la pérdida de su madre. Quienes le conocen aseguran que guarda un gran parecido a ella, con media melena rubia y ojos azules. Es un chico muy alegre, con inquietudes y muchas ganas de aprender. No se conforma con lo justo y siempre quiere ir un poco más allá, como demuestran sus habilidades artísticas.