Risto Mejide: del marketing a la televisión.
Risto Mejide, publicista de formación y creativo de profesión, irrumpió en el panorama mediático español gracias a su papel como jurado en Operación Triunfo. Su estilo ácido y sus comentarios directos no tardaron en convertirlo en una figura polarizante, capaz de generar amor y odio a partes iguales. Desde entonces, se ha consolidado como uno de los rostros más reconocibles de la televisión en España, diversificando su carrera con programas de entrevistas y debates.

Con una trayectoria marcada por la controversia, Mejide ha sabido mantener su relevancia mediática durante más de una década. Su habilidad para combinar formatos innovadores con una marca personal inconfundible lo ha llevado a presentar programas icónicos como Viajando con Chester y Todo es mentira. Sin embargo, no todos sus proyectos han cosechado el mismo éxito.
‘Demos’ en la cuerda floja.
La última apuesta de Risto Mejide, Demos, el gran sondeo, parecía destinada a ocupar un lugar fijo en el prime time de Telecinco. Estrenado el 23 de octubre, el programa arrancó con un modesto 10,4% de cuota de pantalla y cerca de 700 mil espectadores. Aunque las cifras no eran deslumbrantes, eran aceptables para el contexto actual del canal. Sin embargo, la audiencia comenzó a flaquear tras la primera emisión.

En su segunda entrega, el programa cayó a un 8,4% de share, marcando un primer aviso de que el formato podría no conectar con la audiencia. Aunque la tercera semana trajo un respiro con un 10,2% gracias al interés generado por la DANA en Valencia, el repunte fue breve. Las emisiones posteriores vieron un declive constante, alcanzando mínimos históricos del 6,1% el 27 de noviembre.
Adiós definitivo al formato.
Estos resultados han sido insostenibles para una cadena generalista como Telecinco, especialmente en un momento crítico para sus audiencias globales. La última emisión de Demos está programada para esta semana, según anunció la productora Algo Pasa TV. La despedida llega en un contexto en el que la cadena busca aprovechar el posible tirón mediático de una entrevista con Bárbara Rey para intentar mejorar las cifras del programa.
A pesar de la cancelación, Mejide no se despide de Mediaset. La productora ha confirmado que otro de sus formatos estrella, Viajando con Chester, tendrá una nueva temporada en Cuatro. Este proyecto contará con cambios significativos, como la incorporación de Vodevil TV, la productora recientemente fundada por el propio Mejide.
Nuevas etapas, nuevos retos.
La undécima temporada de Viajando con Chester promete una renovación estética para revitalizar el formato. Aunque Mediaset mantiene la esencia del programa —un sofá, una conversación fluida y localizaciones emblemáticas—, busca modernizar su presentación. La apuesta por Vodevil TV refuerza la relación entre Mejide y el grupo audiovisual, consolidándolo como uno de sus activos más valiosos.
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Este cambio llega tras la salida de La Fábrica de la Tele, productora que originó el programa. La transición no ha estado exenta de tensiones, pero refleja la capacidad de Mejide para reinventarse. Aníbal Ruiz-Villar, director general de Vodevil TV, será una pieza clave en esta nueva etapa del formato.
¿El resurgir de ‘Viajando con Chester’?
Con más de una década de trayectoria, Viajando con Chester ha experimentado tanto éxitos como fracasos. Su mejor temporada, en 2014, atrajo a 1,8 millones de espectadores, mientras que la última entrega apenas superó los 480 mil. Queda por ver si esta renovación estética y el cambio de productora devolverán al programa el brillo de sus primeros años.
Mientras tanto, el futuro de Mejide en televisión parece asegurado. Con su habilidad para adaptarse a las demandas del mercado y su relación estrecha con Mediaset, el publicista convertido en presentador sigue siendo una figura clave en el panorama televisivo español. Solo el tiempo dirá si sus próximos proyectos estarán a la altura de su legado mediático.
El odio en las redes, bajo la lupa de ‘Demos’.
Lo cierto es que su último programa ha dejado grandes momentos, como lo sucedido hace unos poco días. En Demos: el gran sondeo, Risto Mejide no eludió abordar una de las problemáticas más candentes de la actualidad: el acoso hacia los famosos en las redes sociales. El espacio puso sobre la mesa casos recientes como el de David Bustamante y uno de los integrantes del extinto dúo Andy y Lucas, víctimas de burlas por su físico y decisiones personales. La discusión no solo resonó en el plató, sino también entre los espectadores, que interactuaron activamente durante el programa.
Las gradas de @demosgransondeo opinan sobre el odio en las redes sociales 📱
📊 #Demos7
🔵 https://t.co/fR6iCIDK6m pic.twitter.com/U4U0axV1hm— Telecinco (@telecincoes) December 4, 2024
El propio Mejide aprovechó la ocasión para reflexionar sobre su experiencia personal con las críticas. «No va en su sueldo» soportar insultos o juicios constantes por su condición de figura pública, según expresó durante el programa. En un ejemplo reciente, recordó cómo rechazó tomarse una foto con un espontáneo porque estaba con su hijo, lo que no tardó en desatar comentarios negativos en su contra.
El pasado que vuelve a perseguir.
La interacción con la audiencia subió de tono cuando un usuario de X (antes Twitter) le recordó una controvertida entrevista de hace una década. En aquel momento, Mejide preguntó a Amaia Montero sobre su aumento de peso en el extinto programa Al rincón de pensar, generando una fuerte polémica. «Risto Mejide, a Amaia Montero: Has engordado, ¿por qué?. La hipocresía de Risto», escribió el usuario, desatando una ola de reacciones en redes.
Sin embargo, el presentador fue contundente en su respuesta: «No se llama hipocresía, Burbuja. Jamás pensé que diría esto… Burbuja, no se llama hipocresía, se llama madurar. Es una pregunta que hoy no haría». Sus palabras no solo desactivaron el ataque, sino que arrancaron aplausos en el plató, donde el debate continuó con intensidad.
Reflexión y aprendizaje.
Lejos de esconderse, Mejide asumió su evolución personal y profesional como un aprendizaje inevitable en la vida pública. Su capacidad para enfrentar la crítica con honestidad y autocrítica le permitió conectar con una audiencia que, aunque a veces dividida, reconoce su influencia en la televisión española. Demos: el gran sondeo no solo planteó una reflexión sobre el impacto del odio digital, sino que también sirvió como escenario para demostrar que, incluso en el ojo de la tormenta, es posible cambiar y crecer.