Millán Salcedo, el hombre que convirtió el disparate en arte.
Durante décadas, Millán Salcedo ha sido una de las figuras más reconocibles del humor español. Su capacidad para transformar lo cotidiano en un gag inolvidable lo convirtió en un icono televisivo, especialmente durante los años ochenta y noventa. Su humor absurdo, su gestualidad exagerada y su talento para la improvisación marcaron a una generación entera. A día de hoy, su nombre sigue evocando carcajadas y recuerdos de una televisión que ya no existe, pero que aún se añora.

Nacido en Brazatortas (Ciudad Real), Salcedo comenzó su carrera artística muy joven, alternando entre teatro y televisión. Sin embargo, fue con el grupo Martes y Trece donde alcanzó una fama sin precedentes. Junto a Josema Yuste y Fernando Conde, creó algunos de los sketches más emblemáticos del humor español, desde imitaciones delirantes hasta parodias de la vida cotidiana. Su creatividad desbordante lo convirtió en el alma cómica de aquel trío que, con el tiempo, se transformó en dúo.
Cuando Martes y Trece se disolvió, muchos pensaron que el humorista se retiraría de los focos. Pero nada más lejos. Millán continuó su carrera sobre los escenarios con espectáculos teatrales cargados de ironía, lirismo y una pizca de locura, su sello inconfundible. Obras como Salomé de Wilde o Los sobrinos del Capitán Grant demostraron que, más allá del humor televisivo, era un actor completo, capaz de emocionar tanto como de hacer reír.
Un artista imprevisible.
Parte del magnetismo de Millán Salcedo reside en su capacidad para sorprender. Sus apariciones públicas son escasas, pero cuando suceden, dejan huella. El humorista parece disfrutar de esa aura de imprevisibilidad: nunca se sabe si aparecerá con una reflexión filosófica, una broma sin filtro o una réplica teatral. Esa espontaneidad, a medio camino entre la genialidad y el desconcierto, es precisamente lo que le mantiene vigente.
Hace unos meses, volvió a hacerlo. En una de sus contadas visitas a la televisión, Salcedo fue invitado a ‘Y ahora Sonsoles’, el magacín de sobremesa que presenta Sonsoles Ónega en Antena 3. El programa, que combina información, actualidad y entretenimiento, decidió cerrar una de sus emisiones con el regreso del cómico para hablar de su nueva aventura teatral: Preguntamelón, representada en el Teatro Infanta Isabel de Madrid. Lo que parecía ser una entrevista tranquila, terminó convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de la temporada.
De las empanadillas al delirio en directo.
Durante la conversación, Millán repasó algunos de los hitos de su carrera, entre ellos el mítico sketch de las empanadillas de Móstoles, que el propio humorista reconoció haber nacido de la improvisación. «Salió por casualidad porque falló otra cosa», confesaba a Sonsoles Ónega, provocando la risa general del plató. También recordó cómo Miguel Bosé se “enamoró” de ellos artísticamente y quiso que fueran sus teloneros.

La entrevista dio un giro inesperado cuando Ónega se adentró en el terreno más personal. Al preguntarle sobre su vida sentimental, el manchego respondió con su habitual mezcla de ironía y ternura: «No he estado enamorado ninguna vez. Nunca. ¿Quién tiene la culpa? Probablemente tú», dijo con una sonrisa traviesa. Y añadió, teatral, una invitación con sabor a promoción: «Si tú quieres saber qué es lo que a mí me va, tú tienes que ir al teatro Infanta Isabel a verme. Ni más ni menos».
Un humor sin fronteras.
El tono distendido de la entrevista alcanzó su punto álgido cuando Ónega mencionó su relación con Josema Yuste y la disolución del dúo que marcó época. Salcedo, sin dramatismos, respondió con sinceridad: «Dejamos de dialogar, no sé qué pasó». Luego, fiel a su estilo, añadió un toque de humor comparando su ruptura profesional con la de grandes grupos: “ABBA también se separó y también Los Beatles”. La presentadora, rápida de reflejos, replicó: «Hombre, lo mataron».
Millán Salcedo y su separación de Josema” Nunca más vuelvo a Telecinco” pic.twitter.com/3juyxc2RI9
— TVMASPI (@sebas_maspons) November 12, 2024
La réplica de Millán, tan absurda como brillante, se volvió viral al instante: «Pues claro que lo sé. Me está vacilando. Esto es increíble. ¡No vengo más a Telecinco!», exclamó entre risas, olvidando por un segundo que estaba en Antena 3. «Harás muy bien», respondió Sonsoles, siguiendo el juego, antes de despedir el segmento con complicidad y humor. El intercambio, breve pero electrizante, resumió en pocos minutos lo que Salcedo ha sido toda su vida: impredecible, genuino y capaz de desarmar cualquier formalidad.
Una escena para recordar.
El momento no tardó en correr por redes sociales. Fragmentos de la entrevista circularon durante días, generando miles de comentarios y reacciones. Muchos espectadores destacaron la naturalidad del encuentro, otros celebraron volver a ver al humorista en plena forma, tan sarcástico y mordaz como siempre.

La nostalgia por Martes y Trece se mezcló con la alegría de comprobar que Millán sigue tan libre y provocador como en sus mejores años. Su paso por ‘Y ahora Sonsoles’ sirvió como recordatorio de que, en la era del humor planificado, todavía hay espacio para la sorpresa. Y que, cuando aparece Millán Salcedo, lo único previsible es que algo imprevisible va a ocurrir.