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Encuentran muerta a una famosa bloguera catalana y Twitter se vuelve a convertir en un nido de víboras

Hay días que es casi mejor no entrar en las redes sociales; días que algunos usuarios se alegran por la muerte de una persona de 27 años. Mensajes de odio que te revuelven el estómago por su crueldad y dureza, donde muchos arrojan toda la basura que llevan dentro para alegrarse de un suicidio. Son la cara más oscura de Internet, y salen a la luz siempre que se conoce la muerte de un conocido o famoso.

La tarde del pasado miércoles la bloguera Melania Capitán, de 27 años, se quitó la vida en una granja de Huesca, según ha confirmado la Guardia Civil de Aragón. La principal hipótesis que manejan los agentes es que la joven se quitó la vida después de llamar a sus amigos y familiares para despedirse de ellos.

Aunque Mel, como la conocían todos, había recibido el acoso y derribo de los animalistas en sus cuentas de Facebook o Twitter, con mensajes como “Te vamos a callar con una bala en la frente”, “Espero que alguien te dé una paliza que te deje cuatro meses en coma” o “somos muchos los que deseamos que no viva”, los primeros indicios apuntan a que su suicidio no tendría nada que ver con estas amenazas. Desde la revista Jara y Sedal, donde la joven tenía su blog, se apunta a que “tomó esta fatal camino por temas de índole personal”.

Pero lo que jamás te puedes esperar es que alguien se pueda alegrar por el suicidio de una mujer de 27 años. Como bien dice @Davealonsoh, y otros usuarios de Twitter, pasar de que algo no te guste, e incluso, como en el caso de Miguel Blesa, quieras que se haga justicia, a alegrarse por el suicidio de una persona, hay un tramo bastante largo.