Encuentran muerto a Luis Senís en un parking en Castellón tras verse salpicado por un escándalo

Anuncios

Luis Senís, una vida entre la excelencia y la tormenta pública.

Luis Senís fue un nombre reconocido tanto en los quirófanos como en el mar. Cirujano maxilofacial con una sólida reputación y regatista habitual en competiciones náuticas, su figura combinaba prestigio médico y pasión deportiva. Este martes, su cuerpo fue encontrado sin vida en un aparcamiento de Castellón, desatando una ola de reacciones entre colegas, pacientes y conocidos.

La Policía Nacional investiga lo ocurrido, si bien la principal hipótesis es la del suicidio. Personas cercanas a Senís han indicado que atravesaba una etapa de profunda depresión, agravada por los últimos años marcados por la presión mediática y judicial. Su entorno más íntimo señala que arrastraba un fuerte desgaste emocional desde hacía tiempo.

Anuncios

El nombre del médico saltó al centro del foco público en 2019 por motivos que poco tenían que ver con su profesión. Una serie de vídeos de contenido sexual grabados en los baños de un quirófano y difundidos sin su autorización lo convirtieron en objeto de escarnio. “La difusión no autorizada de esas imágenes llevó a juicio a dos ex parejas de Senís —por acceder al móvil del doctor sin su permiso y compartir las imágenes grabadas con el consentimiento de la otra víctima—”.

Del quirófano al banquillo.

Ese mismo año, su situación se agravó cuando fue interceptado en una operación policial en Valencia. Llevaba consigo casi medio kilo de cocaína en su mochila. Aunque su defensa alegó que era para consumo personal, los tribunales no lo consideraron así: “la Audiencia Provincial de Valencia lo condenó en diciembre de 2021 a tres años de prisión y al pago de una multa de 30.000 euros por un delito contra la salud pública”.

Anuncios

La sentencia subrayó su capacidad económica y su condición de consumidor habitual como factores clave. El fallo sugería que la cantidad incautada podía haber tenido fines de distribución. No obstante, Senís no llegó a ingresar en prisión: la condena quedó suspendida y él volvió, poco a poco, a ejercer como cirujano.

Pese a la polémica, logró reincorporarse a la actividad clínica. Atendía en varias consultas entre Valencia y Castellón, incluyendo una que llevaba su propio nombre. Sus pacientes valoraban su pericia profesional, aunque su pasado judicial seguía siendo una sombra difícil de disipar.

Un señalamiento que dejó huella.

Con su muerte, las muestras de afecto no han tardado en llegar, acompañadas también de reproches a la presión social sufrida por el médico. “Amigos y allegados lamentan la muerte del cirujano y denuncian el ‘machaque social’ que sufrió tras sus problemas con la justicia”, según recoge Las Provincias.

Anuncios

Quienes lo conocían de cerca apuntan a una doble condena: la legal, y la que vino después en forma de estigmatización pública. La vulneración de su intimidad primero, y el juicio social posterior, habrían dañado profundamente su estabilidad emocional. Para muchos, Luis Senís fue víctima de una exposición implacable que acabó por romper su resistencia.