Un festival que cruza fronteras.
Eurovisión es un certamen musical internacional que reúne cada año a países de Europa y a algunos invitados especiales. Nació en la década de los cincuenta con la idea de conectar audiencias a través de la televisión pública. Cada delegación presenta una canción inédita interpretada en directo. El espectáculo combina música, realización televisiva y una fuerte carga simbólica.

Con el paso del tiempo, el festival se ha convertido en una plataforma cultural de gran impacto. No solo es una competición de canciones, sino también un escaparate de tendencias sonoras y visuales. La diversidad lingüística y estilística es uno de sus rasgos más reconocibles. Además, el sistema de votación ha evolucionado para involucrar tanto a jurados profesionales como al público.
La organización corre a cargo de la Unión Europea de Radiodifusión, que coordina normas, retransmisión y logística. El país ganador suele acoger la edición siguiente, lo que refuerza el carácter itinerante del evento. Millones de personas lo siguen cada año desde distintos husos horarios. Esa continuidad ha construido una tradición compartida durante generaciones.
Cómo funciona Eurovisión hoy.
En la actualidad, Eurovisión se celebra como un gran acontecimiento mediático que va más allá de la gala final. Semanas antes se desarrollan semifinales, ensayos abiertos y una intensa actividad promocional. Las delegaciones cuidan cada detalle de sus actuaciones, desde la puesta en escena hasta el vestuario. Todo ello contribuye a una narrativa propia para cada edición.
De cara a 2026, la UER ha confirmado la participación de 35 países, dos menos que en la edición anterior. La cifra se reduce tras la retirada de España, Islandia, Países Bajos, Irlanda y Eslovenia, motivada por la presencia de Israel, que sí ha sido ratificada. El listado incluye a emisoras como ARD/SWR de Alemania, RAI de Italia, BBC del Reino Unido o SVT de Suecia. También figuran países invitados habituales como Australia.

El conjunto de participantes refleja un amplio mapa audiovisual europeo. Desde Albania hasta Ucrania, pasando por Luxemburgo o San Marino, el certamen mantiene su pluralidad. Cada radiotelevisión pública asume la responsabilidad de elegir a su representante. Esa diversidad es uno de los pilares que sostienen el interés año tras año.
Escenario y reacciones.
La edición de 2026 se celebrará en Viena, Austria, y marcará el 70º aniversario del festival. Será una cita sin España, tras la decisión de RTVE de apartarse como gesto de protesta por la participación israelí. Junto al anuncio de países, la organización ha mostrado el diseño del nuevo escenario. Su revelación no ha pasado desapercibida entre los seguidores.
The new #Eurovision stage, for the 70th anniversary in Vienna, takes inspiration from the 60th anniversary stage design which was also in Vienna — although, ironically, it closer resembles Israel’s stage from 2025. https://t.co/CpjfH2pQUD pic.twitter.com/szGROIcc66
— sᴜᴘᴇʀ ᴛᴠ (@superTV247) December 16, 2025
La estructura presentada recuerda a una escalera de cristal en espiral que envuelve el espacio central. Muchos han señalado su similitud con la escenografía utilizada por Yuval Raphael en 2025, con una rampa que rodeaba la actuación. «Qué sinvergonzonada, madre mía. ¿El escenario de Eurovisión es la escalera de Yuval Raphael?», ha escrito Carlos Pecharromán, periodista especializado en el festival, al compartir imágenes comparativas. «¿Estamos sorprendidos?», ha añadido otro perfil en la misma línea.
Desde el anuncio, las redes sociales se han llenado de comentarios críticos sobre la propuesta escénica. Aficionados y observadores han debatido el parecido y la oportunidad del diseño elegido. La conversación digital ha crecido con rapidez en distintas plataformas. El estreno del escenario ha quedado así marcado por una ola de reacciones mayoritariamente negativas.