Impactante suceso.
Un avión de la aerolínea irlandesa Ryanair, con 184 pasajeros a bordo, vivió un momento de alta tensión cuando uno de sus motores comenzó a incendiarse justo antes del despegue en el aeropuerto de Puglia-Brindisi, en el sur de Italia. El incidente se produjo durante la fase de rodaje, un momento crítico en el que cualquier falla mecánica puede resultar peligrosa.

Sin embargo, la rápida intervención de la tripulación y la utilización de los procedimientos de emergencia evitaron que la situación escalara. Afortunadamente, no se registraron heridos entre los pasajeros ni entre el personal de la aerolínea. «Los viajeros que partían hacia Turín esta mañana abandonaron el avión utilizando los toboganes de emergencia, mientras que ninguna persona ha resultado herida del incidente», informó ‘El Corriere della Sera’.
En un despliegue de calma bajo presión, los pasajeros lograron desalojar el avión en pocos minutos, bajo las estrictas instrucciones del personal de cabina. Las imágenes capturadas por testigos en el lugar mostraban a los pasajeros deslizándose por los toboganes inflables, algunos todavía sorprendidos por lo sucedido, pero sin mayores complicaciones.
La reapertura del aeropuerto tras el caos.
El aeropuerto de Puglia-Brindisi, uno de los principales nodos de conexión en la región, fue cerrado de inmediato tras el incidente, mientras los servicios de emergencia y técnicos especializados inspeccionaban la pista y evaluaban los daños. Según las autoridades locales, el cierre temporal fue una medida preventiva para asegurar la seguridad de los vuelos programados en las horas siguientes. La reapertura del aeropuerto se produjo cerca del mediodía, una vez que los técnicos certificaron que la pista no había sufrido daños significativos y que los riesgos estaban controlados.
Aunque todavía no se ha determinado la causa exacta del fallo en el motor del avión, los expertos en aviación están llevando a cabo una investigación exhaustiva para descartar cualquier posibilidad de negligencia o fallo en el mantenimiento de la aeronave. De momento, «los técnicos están trabajando principalmente para restaurar la pista del aeropuerto de Apulia», añadió una fuente cercana al equipo de investigación.
Otro incidente reciente complica la situación de Ryanair.
Este incidente se produce apenas unos días después de otro percance registrado en territorio italiano que también involucró a un avión de Ryanair. En esta ocasión, el aeropuerto de Bérgamo fue el escenario de un suceso igualmente alarmante: una aeronave que aterrizaba sufrió el reventón de los cuatro neumáticos de su tren de aterrizaje trasero, lo que dejó la nave inmovilizada en la pista durante varias horas. El incidente ocurrió el pasado lunes, generando retrasos y desvíos en otros vuelos programados en esa terminal.
Los eventos consecutivos han puesto bajo escrutinio los protocolos de seguridad y mantenimiento de la aerolínea de bajo coste, aunque, hasta el momento, no ha habido informes que sugieran una tendencia preocupante. Sin embargo, la atención mediática y pública se centra ahora en Ryanair, exigiendo respuestas rápidas y acciones preventivas para evitar futuros incidentes.