Trágico suceso.
El misterio sobre la muerte de Álvaro Prieto, el joven cordobés de 23 años que apareció sin vida entre dos trenes en la estación de Santa Justa el pasado lunes, sigue dando nuevos giros. Según ha podido saber el programa ‘Código 10’, la policía científica ha encontrado pruebas clave que desmontan la hipótesis inicial de que el joven había saltado desde un puente al techo de un tren para colarse en él.

El cadáver de Álvaro fue hallado por casualidad cuando un equipo de televisión del programa ‘Mañaneros’ estaba grabando en directo desde la estación. El joven había desaparecido el pasado jueves tras perder el tren que debía llevarlo a Córdoba, su ciudad natal. La autopsia reveló que la causa de la muerte fue una descarga eléctrica al tocar la catenaria, el cable que suministra electricidad a los trenes.
Pero, ¿cómo llegó Álvaro hasta el techo del tren? Las cámaras de seguridad de una gasolinera cercana lo captaron caminando por encima de los vagones. La primera versión que se barajó fue que el joven había saltado desde un puente cercano al tren para intentar subirse a él. Sin embargo, esta teoría tiene varios problemas.
La policía descubre las huellas de Álvaro Prieto en el tren donde murió electrocutado.
En primer lugar, el puente tiene una valla de dos metros de altura que dificulta el acceso al tren. En segundo lugar, el tren que estaba debajo del puente no era el mismo donde se encontró el cuerpo de Álvaro. Según explicó el periodista Nacho Abad en ‘Código 10’, el joven habría tenido que bajarse del primer tren y subirse al siguiente, lo cual es muy improbable.

Pero la prueba definitiva que descarta esta hipótesis es el hallazgo de las huellas dactilares de Álvaro en la parte interna de los vagones. La policía científica utilizó polvos especiales para revelar las marcas dejadas por las manos del joven al subir por el hueco entre los coches. Estas huellas indican que Álvaro entró por la parte baja del tren y se encaramó al techo por el espacio entre los vagones.
Fue entonces cuando sufrió la fatal descarga eléctrica que le provocó la muerte. El cuerpo cayó de nuevo al hueco entre los coches, donde permaneció oculto hasta su hallazgo. Los drones que sobrevolaron la zona no lo detectaron porque no tenían visión directa del lugar.

Según los datos de la autopsia, la corriente eléctrica entró por la mano izquierda de Álvaro y salió por el abdomen, causándole graves quemaduras internas. El joven no llevaba ningún objeto metálico que pudiera haber atraído la electricidad.
La policía sigue investigando las circunstancias que rodearon la muerte de Álvaro Prieto, un joven estudiante de ingeniería informática que soñaba con trabajar en una empresa tecnológica. Su familia y sus amigos le recuerdan como una persona alegre, inteligente y aventurera. Su trágico final ha conmocionado a toda la sociedad española.