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Indignación en España: “Matar a mi hija le ha salido muy barato”

El juicio a “La Manada” provocó que se abriera un debate en la sociedad sobre el acoso a las víctimas… “¿Puedo volver a montar en bici? ¿puedo salir con un amigo a tomarme un café? ¿puedo volver a caminar por la calle sola? ¿puedo sonreír y ser feliz?” son algunas de las preguntas que se hacen varias mujeres en un vídeo titulado ¿Puedo?, y que forma parte de una campaña que apoya a la víctima de esta presunta violación múltiple.

Además, sobre el tema del consentimiento, durante los últimos meses se ha recordado en las redes un caso parecido que tuvo lugar hace nueve años, y en el que la víctima fue asesinada por resistirse a la agresión sexual.

Se trataba de Nagore Laffage, una enfermera de 20 años que se encontró con el médico José Diego Yllanes, médico de 27, la noche de San Fermín de 2008, y decidieron ir al piso de él. Allí, Yllanes intentó mantener relaciones sexuales con ella, y cuando ella se negó él le rompió la ropa, la agredió sexualmente… y la acabó matando.

“La persona más indefensa del mundo en una vivienda que desconocía y de la que no podía salir, acorralada por una persona infinitamente más fuerte que la golpeó de forma salvaje”, dijo Victor Sarasa, acusación del Ayuntamiento de Pamplona en aquel caso.

En torno a las dos de la tarde del día siguiente, una pareja se presentó en casa de la madre de Nagore, Asun Casasola. Ella no abrió la puerta porque no les conocía, y en ningún momento sospechó que fueran policías. Minutos más tarde, la mujer recibió una llamada de la Ertzaintza.

“El domingo —día 6— había hablado con Nagore y me dijo que no iba a salir. Por eso no me preocupé cuando le llamé el día 8 y no me cogió. Creí que estaría pensando que su madre era una pesada”, ha explicado en una entrevista a El Confidencial.

A punto de cumplirse diez años de la muerte de su hija, Asun sigue sin encontrar respuesta a una cuestión:

“Hay una pregunta que yo no he podido dejar de hacerme: ¿por qué no se dejó? Igual ahora estaría viva… (…) Me imagino que en una situación así piensas: “Si me callo, me van a decir que es que yo quería que me lo hiciese. Y si no me callo, me pueden matar”. Pero no lo sé. Nadie sabe cómo vas a reaccionar cuando estás ahí.”

En el juicio, un jurado popular compuesto por seis mujeres y tres hombres fue encargado de escuchar ambas partes. “Había tantas pruebas que estaba convencida de que no importaba que fuera o no un jurado popular”, asegura Asun. Sin embargo, su opinión cambiaría después de declarar ante ellos.

Y es que en aquella ocasión, como en el caso de “La Manada”, la culpabilización de la víctima también estuvo presente: la propia madre de Laffage tuvo que responder preguntas sobre si su hija era muy ligona o si había tenido muchas relaciones.

Después de estos nueve años todavía se pregunta:

“¿A quién estaban juzgando en ese juicio?¿Qué tenía que ver eso con que la mataran? Algunas personas también me decían que por qué subió a casa de Yllanes. ¿Qué por qué subió? Porque era una persona libre y le daba la gana. Nagore no arriesgó al ir con un chico que conocía de la Clínica a hacer lo que le diese la gana.”

Finalmente, Yllanes fue condenado por homicidio en lugar de asesinato, al considerar el jurado popular que no existió alevosía… en la actualidad, según informó recientemente El Español, solo acudía a prisión para dormir después de haber cumplido 8 años y 11 meses de condena, de los 12 años y medio a los que fue condenado en total.

Pero eso no es todo: según sacó a la luz El Correo, el joven llevaba algún tiempo ejerciendo como profesional de la psiquiatría en una clínica de salud mental y acudía sólo a la prisión de Zuera, en Zaragoza, a dormir.

Ante la noticia, en las redes sociales se apresuraron a cuestionar que el homicida pudiera seguir ejerciendo su labor en la psiquiatría, y virtieron críticas contra el centro que le contrató.

https://twitter.com/La_Vasallo/status/937653143021776898

Tras la polémica, el Dr. Carlos Chiclana, a cuyo equipo pertenece el asesino de Nagore, matizó en un tuit ahora eliminado que no trata con los pacientes, sino que desarrolla “labores de investigación”.

La última noticia relacionada con el caso ha sido la de que el asesino de Laffage ha quedado en libertad condicional: Yllanes no ha llegado a cumplir su condena de forma completa.

Así, este hombre puede pasear por la calle en libertad y con una autonomía prácticamente absoluta. No nos extraña que la madre de la víctima no logre entender cómo el asesino de su hija puede estar ya en libertad condicional.

En declaraciones a El Español, se siente muy decepcionada y enfadada ante las nuevas noticias sobre el asesino de su hija:

“Matar a mi hija le ha salido muy barato, estoy indignada y desilusionada. (…) Lo estoy desde 2008, aquello no fue un homicidio, fue un asesinato pero miraron para otro lado.”

Además, se le da a Yllanes la posibilidad de poder ejercer su profesión: desde ahora, puede dedicarse a la psiquiatría en el ámbito privado.

Será en el 2020 cuando finalicen todas las penas impuestas sobre él, y podrá también ejercer como psiquiatra en la sanidad pública. Otro hecho que la madre de la víctima no logra entender:

“No puedo entender cómo un médico psiquiatra puede ejercer siendo una persona que no ha mostrado arrepentimiento por un asesinato.”

¿Qué os parece a vosotros? Contádnoslo en los comentarios.