Iñigo Onieva no puede mantener su mentira y se derrumba

Un anuncio de boda accidentado.

La crónica social llevaba mucho tiempo detrás del anuncio de boda entre Tamara Falcó e Íñigo Onieva. A pesar de ello, la dulce noticia apenas ha durado un par de días. En el despiadado mundo de las redes sociales, algo sucedió que cambió por completo los planes de la pareja.

La hija de Isabel Preysler anunció el feliz enlace en El Hormiguero, donde daba detalles de la boda y mostraba el consabido anillo. Según contó, el enlace sería en su palacio, El Rincón, el próximo 17 de junio, y los dos estaban muy contentos.

Entre felicitaciones, sin embargo, hubo quien hizo saltar todas las alarmas de la pareja. En las redes sociales se empezó a difundir un vídeo de su prometido, Íñigo Onieva, en una festival besando a otra mujer. En pocas horas, el documento trascendió a los medios de comunicación.

Desde entonces, fueron muchas las teorías y vueltas que dió por la prensa mainstream de nuestro país. La mayoría se preguntaban qué pasaría con el enlace, y cuál sería la reacción de los novios.

Las dramáticas reacciones a la filtración del vídeo.

Ante lo sucedido, la prensa no dudó en preguntarles. Como publicó NovaMás, la respuesta del futuro novio fue contundente: «Nos vamos a casar pese a quien le pese». Juró que las fotos eran de 2019 y que amaba con locura a Tamara.

La marquesa trató de esquivar todas las preguntas que se le realizaron, pero no pudo finalmente evitar pronunciarse. Tras las declaraciones de su pareja, reaccionó y aclaró qué pasaría en el hipotético caso de que esas imágenes fuesen actuales y su pareja realmente le hubiese sido infiel tan solo dos semanas antes de la pedida.

«¿Estamos locos o qué?», dijo sobresaltada. Así, ante las cámaras, la hija de Isabel Preysler dijo que «sí» confiaba en su prometido… Pero parece que, poco después, todo cambió.

La sucesión de los hechos contó otra historia. Al parecer, sobre las seis de la tarde, la influencer y diseñadora borró de sus redes sociales la cotizada foto de su compromiso. Todo apunta a que le ha podido la presión y el hecho de encontrarse en el ojo del huracán.

Concretamente, la publicación que ha eliminó de su Instagram era una preciosa carta de amor a su prometido y una foto en la que ambos se fundían entre besos. Desde que trascendió el borrado de la publicación, la pareja y sus familiares permaneció en silencio, mientras todos esperaban el siguiente paso.

Las pruebas que desmienten a Íñigo.

Pese a que Íñigo aseguró que las imágenes eran del año 2019, las pruebas que evidencian que miente no paran de hacerse públicas. Por ejemplo, parece ser que el collar que luce en las imágenes fue un regalo de la propia Tamara. Resulta muy fácil situar el momento en el que se tomó tal vídeo, y la realidad parece ser que las imágenes pertenecen a la última edición del festival, celebrado a principios de septiembre.

El sábado por la mañana, la también chef se dejó ver saliendo de la casa que comparte con el empresario en compañía de sus perros. Se la veía claramente disgustada y algo enfadada, y todo apuntaba a que simplemente iba a salir a pasear a sus mascotas.

Sin embargo, tomó un Uber y puso rumbo a un destino desconocido. El misterio se resolvió horas después: según el programa Ya Es Verano, Tamara se fue a casa de su madre, Isabel Preysler, y permaneció todo el día «llorando sin parar» y buscando consuelo en sus familiares.

«No sale de la biblioteca. Y no quiere ni hablar con Íñigo», contaron desde el citado espacio. El periodista Saúl Ortiz señaló que está habiendo «un gabinete de crisis» y que «la pelota está en el tejado de Onieva». Aseguró que muy pronto podría haber un comunicado oficial para desvelar la nueva situación de la pareja, ya que «podría dar un giro completo» a lo que existía hace tan solo dos días.

Tamara Falcó da la cara y rompe su silencio.

Con la cara desencajada, prácticamente sin maquillar y sin el súper anillo de compromiso que le regaló Íñigo, Tamara Falcó salió a la calle para pasear a sus perritas Vanilla y Jacinta. No quiso desatender las necesidades de sus mascotas a pesar de que la prensa estaba al acecho.

Tras esto, regresó a su casa para volver a salir más tarde y refugiarse en casa de su madre, en la urbanización Puerta de Hierro. La reacción de Tamara al polémico vídeo de su todavía novio Íñigo Onieva es absolutamente lógica, y la hija de Isabel Preysler ha aguantado mucho durante los dos años que llevan de noviazgo.

Cabe destacar que siempre ha tenido que desmentir a las voces que le han insistido acerca de las muchas deslealtades de Íñigo. Hasta ahora, ella lo ha justificado y perdonado, pero en esta ocasión el vídeo es demasiado gráfico y revelador, por más que Íñigo insista en que es de 2019, cuando aún no salía con ella.

Iñigo se derrumba y confiesa la verdad.

Paralelamente, todo explotó tras el comunicado que el ingeniero automovilístico compartió en su cuenta de Instagram en el que mostró su arrepentimiento por las imágenes. “En los vídeos difundidos aparezco en una actitud inaceptable, de la cual estoy absolutamente arrepentido y destrozado por ello. Pido disculpas por no haber sido honesto y pido perdón a Tamara y a su familia públicamente”, dijo.

Íñigo Onieva justificó que él está “completamente enamorado de Tamara” y que es “la mujer de mi vida”. Por ello aseguró que “me duele enormemente haberla hecho daño”.

El ingeniero además reclamó que “para evitar mayores perjuicios” tanto para Tamara como para sus familias, “no se continúe difundiendo imágenes que puedan afectar a nuestro derecho a la intimidad”, y que “se abstengan de publicar informaciones que están afectando a nuestra privacidad”.