Una conversación televisiva que despierta curiosidad.
Sonsoles Ónega se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de la televisión española. La periodista y escritora ha desarrollado buena parte de su carrera delante de las cámaras. Antes de instalarse en los espacios de entretenimiento, estuvo vinculada durante años a la información parlamentaria. Esa experiencia le ha permitido abordar entrevistas muy distintas con un estilo cercano y directo.

Ángel Garó también pertenece a una generación de artistas muy familiar para el gran público. El humorista malagueño alcanzó una enorme popularidad durante la década de los noventa. Su participación en Un, dos, tres ayudó a que personajes como Pepe Itárburi o Juan de la Cosa llegaran a numerosos hogares. Con el paso del tiempo, el intérprete amplió su trayectoria con trabajos en teatro y otros formatos televisivos.
Las entrevistas a figuras conocidas suelen despertar el interés de muchos espectadores. Estos encuentros permiten descubrir recuerdos, opiniones y detalles que normalmente quedan fuera de los programas habituales. Cuando una conversación se desarrolla con naturalidad, cualquier respuesta inesperada puede convertirse en el momento más recordado. Por eso, las noticias relacionadas con las confesiones televisivas encuentran con frecuencia una amplia audiencia.
Los momentos espontáneos que permanecen en la memoria.
También llaman especialmente la atención las noticias en las que un presentador abandona por unos instantes su papel habitual. Una contestación breve puede mostrar una faceta menos conocida de alguien acostumbrado a formular las preguntas. El público observa entonces tanto al invitado como a la persona que dirige la conversación. Este episodio sucedió hace aproximadamente un año, aunque continúa despertando la curiosidad de numerosos espectadores.

La escena se produjo el 21 de julio de 2025, durante el tramo final de Y ahora, Sonsoles. Ángel Garó acudió al espacio de Antena 3 para conversar sobre varias etapas de su vida profesional. Nada más encontrarse con la conductora, la definió como “una gran entrevistadora de artistas”. El elogio estableció desde el principio un ambiente distendido y especialmente cordial.
La charla permitió repasar el éxito que el invitado había alcanzado varias décadas antes. Garó recordó que su apariencia no coincidía con la imagen que entonces se asociaba habitualmente a los humoristas. También habló de su interés por el arte y de las obras que empezó a adquirir en sus años de mayor actividad. Esa afición terminó llevando la conversación hacia asuntos alejados inicialmente de su trayectoria artística.
Una respuesta inesperada en pleno directo.
Al explicar por qué había comprado distintas piezas, Garó señaló: “Tenía que invertir, si no Hacienda se lo llevaba Montoro”. Sonsoles Ónega respondió rápidamente con la frase “Se lo ha llevado igual”. El humorista continuó el intercambio diciendo: “Se lo están llevando los de ahora también”. Aquella sucesión de comentarios abrió la puerta al instante que más repercusión acabaría generando.
El artista quiso definir entonces su posición personal mediante una afirmación muy clara. “Yo no soy ni de izquierdas ni de derechas”, aseguró ante la presentadora. Ónega replicó de manera espontánea: “Yo tampoco. Intento ser justa”. Su respuesta fue interpretada por muchos espectadores como una muestra poco habitual de sinceridad televisiva.
Garó recibió con agrado las palabras de la periodista y respaldó su manera de trabajar. “Es lo mejor que haces. No hay que ser de un lado ni del otro, hay que saber quién lo hace bien, y quién lo hace mal”, expresó. La presentadora escuchó el comentario mientras la entrevista mantenía el tono amable del comienzo. El diálogo continuó después sin que aquel momento alterara la cordialidad entre ambos.
Los recuerdos de una extensa trayectoria.
La conversación regresó posteriormente a las obras de arte reunidas por el invitado. Muchas de ellas habían sido conservadas en un palacete de Málaga que pasó por diferentes etapas. El inmueble funcionó primero como restaurante y acabó transformándose en un alojamiento de categoría. Garó explicó esa evolución como parte natural de los cambios que se producen con los años.

El humorista recordó asimismo su formación junto a Cristina Rota durante sus comienzos profesionales. Según relató, la profesora decidió facilitarle el acceso a sus clases cuando todavía intentaba abrirse camino. En aquel periodo coincidió con Penélope Cruz, cuya posterior carrera internacional también apareció durante la charla. Cuando Ónega mencionó el talento de la actriz, Garó contestó con modestia: “Algunos que yo no tengo”.
La entrevista terminó dejando una imagen más reflexiva del artista y una respuesta inesperada de la presentadora. Con el paso de los meses, el breve intercambio ha continuado circulando entre quienes recuerdan aquella emisión. Algunos espectadores han destacado la naturalidad del diálogo, mientras otros han centrado su atención en las palabras pronunciadas por Ónega. El suceso ha sido muy comentado en las redes sociales, donde todavía provoca opiniones y nuevas reacciones.